Volver inicio Temakel  Volver galerías de arte

 

 

 

    EL ARTE DE LO IMPOSIBLE:

   Articulación del surrealismo con la obra de M.C. Escher

  

Water fall, de M. C. Escher 

    

   El arte de lo imposible: articulación del surrealismo con la obra de M.C. Escher, por Nadia Petrizzo

    Links hacia galerías con obras de Escher

 

 El ARTE DE IMPOSIBLE: LUZ

 articulación del surrealismo con la obra de M.C. Escher

Por Nadia Petrizzo

INTRODUCCIÓN

El presente trabajo tendrá como objetivo principal establecer una relación entre la vanguardia surrealista y la obra de M.C. Escher.

En relación al desarrollo del trabajo se contextualizará  el surgimiento de las vanguardias al comienzo del siglo XX y se expondrán sus principales características. A su vez, se hará hincapié en el desarrollo del surrealismo, se explicará su origen, sus antecedentes y sus principales lineamientos ideológicos.

Al mismo tiempo, como el objetivo es comparar la obra del pintor holandés con el movimiento iniciado por André Bretón, se  revelarán las principales características de la pintura surrealista, sus técnicas y sus representantes. Luego se presentará a M.C. Escher por medio de una breve biografía, también se exhibirán las particularidades de sus obras para luego hacer una descripción de las que se crean más pertinentes.

Por último, se buscarán los puntos de contacto entre las obras de Escher y las principales particularidades del surrealismo.

Para llevar a cabo este estudio se utilizarán distintas fuentes de información, entre ellas el material otorgado por la cátedra, páginas Web y un libro del propio Maurits Cornelis Escher.

DESARROLLO

Origen de las vanguardias artísticas

La palabra vanguardia pertenece al léxico militar y designa la parte que luchará contra el enemigo, la “primera línea” de combate. En el ámbito artístico adquirió un nuevo sentido ya que designa la “primera línea” pero en relación a la creación, se corresponde con la renovación radical de las formas y de los contenidos. Las vanguardias buscan enfrentarse con lo antiguo para romper con ello, van a emerger como el rechazo a la tradición, al mundo de valores, de conductas, de costumbres, de metas, se quiere empezar algo nuevo. En palabras de Nicolás Casullo:

“La idea de vanguardia se plantea como profunda crítica y al mismo tiempo como una utopía de cambio en un determinado momento de lo moderno, signado básicamente por el episodio de la Primera Guerra Mundial.”(1)

Luego de la guerra devastadora van a surgir las vanguardias artísticas que se constituyen como sumamente críticas del mundo burgués responsable de la opresión y de los millones de muertos producidos por el enfrentamiento bélico. Como movimiento de choque, de ruptura y apertura al mismo tiempo, la vanguardia, no aspiraba a ninguna permanencia y menos aún a la inmovilidad, por el contrario se presentaba con un espíritu de cambio y evolución, previendo, ambicionando sucesiones. El arte ya no se va a preocupar por sus cuestiones específicas, sino que se va entrelazar con planteos expresos en relación a las clases sociales de lucha, la injusticia económica, lo irracional de un sistema que padeció una guerra devastadora y persiste en anunciar una segunda guerra.

En esta lucha que plantean las vanguardias eran consientes que nacían para morir, que eran un grito estremecedor, su propio espíritu las impulsa a presentarse como efímeras. Desean llevar el arte a la vida, quieren borrar fronteras, cambiar el mundo, así como también el entramado de la vida y sus instituciones. Asimismo, se van a enfrentar con la institucionalización del arte en la cultura moderna burguesa. En este intento de escapar a la idea consagratoria del arte establecen una contradicción que les será imposible de superar: pretenden escapar del mundo artístico siendo al mismo tiempo una creación artística. Lo que quieren encontrar por medio del arte es la liberación de la subjetividad creadora y receptora. Podríamos inscribir al surrealismo en esta idea de liberación del instinto.

“Van a aparecer vanguardias que van a hacer eje en la liberación del instinto –aparece el aporte del psicoanálisis de Freud, que es contemporáneo- de la propia represión de la cultura que enajena y encarcela el deseo, y como contrapartida a ese enclaustramiento, la reivindicación y la recuperación del inconsciente como lugar de otras voces, otras palabras, otra verdad necesitada de expresarse.”(2)

Para las vanguardias el arte debe ser principalmente crítica a las consagradas representaciones del mundo, de la realidad, de la sociedad, no un arte bello que equilibre desde su presencia la fealdad y la hipocresía de la sociedad. Los juicios de belleza son estéticas que responden a ciertos gustos, a ciertas épocas, a ciertas clases privilegiadas, es por ello que lo que van a buscar estos movimientos es definir una nueva sensibilidad.

Surrealismo

De todas las vanguardias que nacieron en el siglo XX hay una que se destacó como el movimiento de lo irracional y de lo inconsciente: el surrealismo. Pretendía liberar la mente del hombre de todas aquellas restricciones tradicionales que lo esclavizaban, buscaba indagar en lo más profundo del ser humano para comprenderlo en su totalidad.  

Podemos marcar el origen de esta vanguardia con la publicación del “Primer Manifiesto” de André Bretón en París en el año 1924.  Allí el autor define al surrealismo como:

“(…) Automatismo psíquico puro por cuyo medio se intenta expresar tanto verbalmente como por escrito o de cualquier otro modo el funcionamiento real del pensamiento. Dictado del pensamiento, con exclusión de todo control ejercido por la razón y al margen de cualquier preocupación estética y moral”.(3)

Lo que pretende decirnos con estas palabras, el principal representante de este movimiento, es que la obra surge de cualquier forma de expresión en la que la mente no ejerza ningún tipo de control, se intenta plasmar por medio de formas abstractas  las imágenes de la realidad más profunda del ser humano, el subconsciente y el mundo de los sueños. Van a hacer uso de distintos recursos como la animación de lo inanimado, el aislamiento de fragmentos anatómicos, elementos incongruentes, metamorfosis, máquinas fantásticas, evocación del caos, representación de autómatas, de espasmos y de perspectivas vacías. El pensamiento oculto y prohibido será una fuente de inspiración, Bretón va a plantear que la voluntad ya no va a gobernar las facultades mentales. Como plantea Esteban Ierardo en su trabajo “La continua visibilidad de los invisible”:

“Bretón entendía las aventuras de lo surreal como descubrimiento de una realidad superior (…) la imagen surrealista suspende la proyección del mundo ya sabido. Y abre la sensibilidad hacia un nuevo nivel de realidad”(4).

En relación a al surgimiento del surrealismo muchos lo plantean como una continuación del dadaísmo, aunque André Bretón lo haya desmentido. Mario De Micheli en su libro “Las vanguardias artísticas del siglo XX” hace referencia a que muchas de las actitudes dadaístas se van a encontrar en el surrealismo pero con una fisonomía distinta. Dadá encontraba su libertad en la práctica constante de la negación; el surrealismo trata de dar a esta negación el fundamento de una doctrina. Se presenta proponiendo una solución que garantice al hombre una libertad realizable positivamente. En el dadaísmo encontramos el sentimiento de la ruptura, pero sólo en el surrealismo la búsqueda de la solución asume un empeño tan específico.

En el movimiento surrealista hay dos figuras que van a tener una influencia importante: Karl Marx y Sigmund Freud. El primero como un teórico de la libertad social y el segundo como teórico da la libertad individual.

En relación al aporte del marxismo, Bretón afirmaba su adhesión al materialismo histórico, sostenía la necesidad de la revolución social como punto final del antagonismo entre las fuerzas productivas materiales de la sociedad y las relaciones de producción existentes.

 A partir de Freud y sus estudios relacionados con el inconsciente va a penetrar la idea que recorre a los artistas surrealistas de ver la realidad que se esconde debajo de la conciencia. Asimismo el estudio sobre los sueños va a tener un gran peso, aparece como revelador de una nueva naturaleza del arte humano. André Bretón hace alusión al psicoanálisis en el “Primer Manifiesto” sosteniendo que gracias a él la imaginación puede reconquistar sus derechos. El surrealismo va a tratar de proyectar el interior a base de imágenes de lo real y de lo onírico. Mario De Micheli sostiene que:

“En el sueño el hombre se satisface plenamente con todo lo que sucede. ¿Por qué no ha de ser posible encontrar algún día, un punto de encuentro de estos dos estados, sueño y vigilia, aparentemente contradictorios, en el cual se resuelven lográndose una especie de realidad absoluta, de superrealidad? Ésta es la perspectiva surrealista de Bretón”(5)

La voluntad del surrealismo es irrumpir en la historia para crear las condiciones de la libertad material y espiritual del hombre. Es necesario aprender a liberar, por todos los medios, las fuerzas de nuestro yo inconsciente también en el estado de vigilia. El surrealismo es un medio para liberar totalmente el espíritu y todo lo que se le parece. Es por medio de los sueños que podemos transportarnos a un mundo irreal, los surrealistas van aprovechar ese poder de las psiquis para esbozar sus sentimientos y materializarlos. Este movimiento siempre intentó ser una revolución, que apelando al poder de lo inconsciente, de la vida onírica e incluso de la locura deseaba explorar el espíritu humano. De hecho, la palabra “surrealista”, tomada de la obra de Guillaume Apollinaire significa por encima del realismo.

Pintura surrealista

Antes de analizar algunas piezas de la obra de M. C. Escher nos parece necesario plantear las principales características pictóricas del surrealismo para luego resaltar los puntos que ambos presentan en común.

Mario De Micheli afirma que el principio básico de la pintura surrealista es la toma de conciencia de la traición de las cosas sensibles, éstas están fijadas en la esclavitud de una sociedad equivocada, esclavas de la lógica de la convencionalidad y sometidas al desgaste de la costumbre. En relación a esto elautor sostiene que:

La pintura surrealista tiene como fin subvertir las relaciones entre las cosas, contribuyendo de este modo (…) a precipitar aquella crisis de la conciencia general que es el objetivo principal del surrealismo”. (6)

Se busca por medio de este arte crear un mundo en el cual el hombre encuentre lo maravilloso como una anticipación de la libertad total la cual se halla en la fusión del sueño con la realidad, esa refundición que dará a los hombres su integridad.

Los objetos surrealistas son híbridos y espurios, escapan a las preocupaciones formales y son extra-plásticos por definición. Mirar estos objetos con ojo estético sería traicionar su carácter. La única fuerza que actúa en ellos de manera cohesiva es el simbolismo sexual de gusto sádico y freudiano que tiene la función de estimular la imaginación erótica y no el proceso de la síntesis poética. Los artistas surrealistas dan vida a la imagen violando las leyes del orden natural y social, también investigaron nuevas técnicas, como el frottage, la decalcomanía, el grattage, el cadáver exquisito o la pintura automática. Se interesaron por la expresión de colectivos a los que apenas se había prestado atención en el pasado. También revalorizaron el arte de los pueblos primitivos, el arte infantil y de los dementes.

Podríamos plantear que la pintura surrealista se manifiesta de dos modos distintos, uno es el automatismo y otro, el onirismo. En el primer caso los artistas optan por un lenguaje basado en el automatismo, de manera que los elementos del cuadro surgen del inconsciente del artista, así como de la intervención del azar. Joan Miró y  Max Ernst adhirieron a este movimiento.  Miró incursiona en lo fantástico, en las imágenes abstractas, el dadaísmo se ve implícito en él en la deformación de los objetos. Mientras que Max Ernst también se inclina en sus obras por los elementos fantásticos, pinta temas de tabú, grupos humanos petrificados y paisajes degradados. La vía onírica del surrealismo está representada por artistas como René Magritte y Salvador Dalí, entre los más significativos. Magritte se distingue por asociar elementos dispares en sus obras, adoptando una metodología similar a la de la terapia del psicoanálisis. A su vez, resalta la noción de identidad y propiedad de las cosas. Si bien no pinta sueños por medio de su imaginación los objetos parecen haber sido soñados. Salvador Dalí representó algunas de sus escenas oníricas mediante el sistema de la doble figuración. Sus cuadros representan visiones y sueños llenos de signos y códigos cuya comprensión no es lógica ni racional. En otras pinturas desarrolla determinados temas, vinculados a sus particulares obsesiones a través de asociaciones delirantes, como las que pueden darse en la paranoia.

Maurits Cornelis Escher

Su historia:

M.C. Escher es holandés, nació en la ciudad de Leeuwarden en 1898. Estudió en la Escuela de Arquitectura y Diseño Ornamental de Haarlem y viajó por diversos países. Entre 1922 y 1935 se traslada a Italia donde realiza diversos bocetos y grabados principalmente de temas paisajísticos. Abandona Italia debido al clima político de aquellas fechas, trasladándose a Suiza. También viaja a España y Granada. Esta formación se tradujo en una impresionante capacidad de reflexión espacial. Analizó las formas de los mosaicos e hizo un descubrimiento fundamental: la partición periódica de la superficie. Así, las formas estrictamente matemáticas se convierten en modos reconocibles del mundo vegetal, animal y humano. Comenzó a construir un universo propio, caracterizado por la geometrización de las formas y de los espacios. Exteriorizó toda su experiencia en el libro “La división regular del plano” en el que explica los distintos procedimientos técnicos para la partición teórica del espacio.

En 1941 se muda a Baarn (Holanda), después de una estancia difícil en Bélgica. En 1962 su salud comienza a deteriorarse y debe ser operado. Más tarde, en 1970 se traslada a la Casa Rosa Spier de Laren, al norte de Holanda, donde los artistas podían tener estudio propio. Murió allí, en su país natal, el 27 de marzo de 1972, momento en el que el reconocimiento de su obra comenzaba a adquirir carácter global.

Características de su obra:

La obra gráfica de Escher causa una extraordinaria fascinación en quien la observa. En ella se puede contemplar dualidad, equilibrio, simetría, contraposición entre el negro y el blanco, el día o la noche, lo posible frente a lo imposible, las relatividades, la división regular del plano y las construcciones imposibles Asombro, sorpresa, turbación ante mundos imposibles edificados bajo principios constructivos, matemáticos y geométricos que parecen alejarse de lo real. Es por esto que se considera que el arte de Escher está relacionado con el concepto de “arte matemático”. Muchos piensan que es uno de los pocos artistas del siglo XX que consigue aunar arte y ciencia de un modo magistral.

Es común la utilización en sus distintas obras de Cintas de Moebio, pequeños animalillos mutantes, figuras geométricas y dibujos de paisajes que parecen fotografías tomadas desde ángulos inverosímiles.  Lo que logra es jugar con la perspectiva, cuestiona y alterna la relatividad de los puntos de fuga y la propia idea de relatividad. Consigue que se reconozcan las formas pero en verdad no hay una relación  natural entre ellas.

Escher afirmaba que sus creaciones posteriores a 1936 tienen la misión de comunicar una línea específica del pensamiento. El gran artista holandés enfrentando enigmas y analizando la realidad que lo rodeaba terminó dominando las matemáticas y plasmándola en sus dibujos. Tenía el deseo de romper las limitaciones que impone el plano al arte, de mostrar como nunca antes que una superficie bidimensional es capaz de producir ilusiones ópticas de gran profundidad.

Escher quería encontrar un mecanismo que diera la impresión de un espacio sin límites, de mundos que se transforman en otros. Incluso podemos llegar a creer que una transformación es normal y creíble, pero cuando observamos el punto inicial vemos que es del todo imposible, a pesar de la sensación de normalidad que nos transmite. La observación minuciosa nos permite descubrir el absoluto dominio que tenía Escher de la geometría.

Descripción de las obras:

Litografías que muestran los conflictos entre el plano y lo espacial:

En las siguientes obras que se van a mostrar lo que logra este grandiosos pintor es representar ilusiones de espacios tridimensionales. Lo que hace es romper con la convención de que la pared o una pieza de papel son planas y quiebra la bidimensionalidad. El propio Escher afirma:

“Es para mí un placer mezclar deliberadamente objetos de dos y tres dimensiones, relaciones superficiales y espaciales, y reírme de la gravedad". (7)

Manos Dibujando (8)

Es una litografía del año 1948 en la que se ve una hoja de papel sostenida con unas chinches a un soporte. La mano derecha está pintando la manga de una camisa. Hay también una mano izquierda que ya ha sido terminada con tal lujo de detalles que se levantó de la superficie y como una mano real dibuja a su vez la manga de la cual sale la mano derecha que al igual que la izquierda parece tener vida. 

Espejo Mágico (9) 

Se trata de una litografía del año 1946 que muestra un suelo embaldosado en el que se encuentra un espejo del que nace un animal fabuloso. Su imagen reflejada en el espejo no prueba ser real ya que aparece como una figura de tres dimensiones por detrás del espejo. Paso a paso las columnas de estos bichitos van avanzando primero en fila india, luego de dos en dos, para encontrarse en filas de cuatro. Cuando se aproximan las figuras ven perdiendo plasticidad y como piezas de rompecabezas encajan unas con otras y llenan los espacios vacíos, formando el suelo sobre el que está el espejo.

Balcón (10)

El carácter de tridimensionalidad de este grupo de casas es una ficción, ya que es una bidimensionalidad en la que están dibujadas. La abolladura que se eleva en el centro es una ilusión: el papel permanece liso.  

 

 


 

Relación de las obras que muestran el conflicto del plano y lo espacial con el surrealismo:

Esta experimentación de la óptica que realiza Escher puede tocar con la técnica utilizada por los artistas surrealistas. Se puede apreciar una voluntad hiperrealista, sus dibujos se tornan surrealistas como si solo una minuciosidad exhaustiva, la máxima fidelidad, permitiese la emergencia de aspectos escondidos, casi invisibles, pero no por ello reales. El país de las maravillas acaba transformándose en realidad.

Obras que muestran el espacio infinito y las figuras imposibles:

Escher encontró la manera de representar artísticamente el infinito sin necesidad de curvar la superficie.  La idea es sencilla, trata de ir dibujando figuras que encajen entre sí rellenando el plano y que poco a poco van aumentando o disminuyendo de tamaño hasta dar la impresión de que hay un número infinito de ellas. En El libro “M. C. Escher” se afirma que:

“El mismo tamaño para todos los componentes sólo permite reproducir un único fragmento de una partición regular de la superficie. Si se quiere representar un número infinitamente grande, se deberá reducir gradualmente el tamaño de las figuras (…)” (11).

Cada vez más pequeño (12)

Esta litografía fue producida por Escher en 1956. En ella cada uno de los elementos en forma de reptil  se divide hacia el centro, de modo sistemático y continuo, por la mitad. Al llegar al centro, se alcanza el tamaño infinitamente más pequeño como el número infinitamente grande.

En relación con la construcción de edificios imposibles utilizó de forma implícita uno o varios "tribar" (es un triángulo imposible desarrollado por el matemático Roger Penrose). Podemos comprobar tras una observación minuciosa la imposibilidad del diseño, como escaleras que salen de dentro del edificio pero que se apoyan en la fachada -en "Belvedere"- o una cascada con agua en perpetuo movimiento -en "Cascada"-.

Belvedere (13)

Esta obra es una litografía de 1958.  Es un ejemplo de un objeto imposible, sobre el suelo del piso inferior, en el interior de la casa, se encuentra una escalera por la que suben dos personas. Pero, una vez llegadas arriba, se encuentran al aire libre y deben entrar de nuevo al edificio. Es decir, si se observa bien, la parte inferior de la escalera está adentro del edificio y la parte superior afuera.

Cascada (14) (ver imagen arriba portada)

Si nos fijamos atentamente en cada uno de los elementos que componen esta litografía de 1961 no descubriremos error alguno. Sin embargo, se trata de un todo imposible. En esta construcción fue utilizado el triángulo imposible tres veces. La cascada pone en movimiento una rueda de molino, el agua corre hacia abajo por un canal entre dos torres hasta llegar de nuevo al punto en que comienza la cascada. Es decir, podemos seguirla de forma continua sin nunca llegar al fin. Asimismo, ambas torres tienen la misma altura a pesar que la torre derecha es un piso más baja que la izquierda.

Relación de las obras que muestran el espacio infinito y las figuras imposibles con el surrealismo:

En cuanto a los puntos de contacto de estas obras con el surrealismo, podemos decir que la utilización del recurso de la simetría fue empleado por algunos artistas de la vanguardia surrealista. Por ejemplo R. Magritte en su obra "Mr. Eduard James visto desde atrás” hay una imposibilidad de encontrar en la realidad esta no-simetría delante de un espejo. En la obra de Escher vemos la utilización de la simetría de lo imposible en la que por ejemplo logra que la parte de adentro de una casa sea a su vez la de afuera.

Pueden considerarse las obras recién citadas como imágenes mentales difíciles de interpretar, muchas de ellas meditadas durante los sueños más profundos. Producen la convulsión de nuestras certezas cotidianas hacen que nuestro cerebro se debata entre la duda de creer lo que está viendo o aceptar lo que le dice la razón lógica.

  CONLUSIÓN:

Luego de realizar el trabajo se puede afirmar que Escher no se inscribe dentro del movimiento surrealista completamente aunque pueden encontrarse entre ambos puntos en los que se asemejan y otros en los que disienten.

En cuanto a las diferencias podemos establecer que M. C. Escher no deja a su mente actuar sin control para plasmar las imágenes más prefundas del ser humano. Esta característica clásica de los surrealistas no se ve reflejada en su obra, el pintor holandés es un estudioso de la lógica de los fenómenos y pinta conciente de ella y para poder mostrarla y al mismo tiempo romper con ella.  Si bien sus obras logran transportarnos a un mundo irreal e imposible no es bajo el poder de la psiquis que lo logra sino que lo hace siguiendo y desafiando la lógica matemática. Podemos señalar también como un contraste el hecho de que no hay en Escher un gusto por lo sádico y lo freudiano.

En relación con las similitudes podemos afirmar que tanto los artistas surrealistas como Escher dan vida a la imagen violando las leyes del orden natural. En las obras analizadas del pintor holandés se logran visiones ópticas y figuras imposibles por medio de técnicas matemáticas, la utilización de la simetría y el estudio de la geometría. En el surrealismo también hay un quiebre respecto a lo establecido y lo convencional sólo que se hace por medio de la apelación al automatismo puro y al inconsciente. Asimismo, en ambos se crea un mundo maravilloso mezclando lo real y lo fantástico. El país de las maravillas se termina transformando en realidad.

A lo largo de este trabajo descubrimos el fascinante engaño que producen los dibujos de Escher, observamos cómo logra jugar con lo tridimensional en una superficie plana. Sus dibujos se tornan surrealistas como si solo una minuciosidad exhaustiva, permitiese la emergencia de aspectos escondidos, casi invisibles, pero no por ello menos reales. En Escher todo surge de la superficie fragmentada regularmente en formas geométricas aparece primero la aproximación al infinito y luego las figuras de lo imposible. Las litografías de Escher atrapan por sus perspectivas llenas de armonía, no busca sólo la exclusividad sino que transmite una nueva manera de ver al mundo. Los pensamientos gráficos de Escher muestran principios sistemáticos de construcción que poco tienen que ver con las leyes estéticas. Sin embargo, fueron realizados siempre con una pasión casi artesanal y están plenos de una emoción especial que pinta las ideas visuales que expresan. Sus mejores imágenes enuncian una resolución única, un anhelo por descubrir algo de la verdadera realidad del tiempo y el espacio, pero que, al final, nos enfrentan con las limitaciones de nuestros sentidos y, en particular, con los límites de nuestros ojos.

El arte es vida y hay que renovarlo, ya sea transgrediendo lo establecido a la manera de los surrealistas o por medio de la lógica como lo ha logrado Escher. Lo importante es poder transmitir sensaciones, valores y creencias por medio de las obras artísticas y tanto uno como otro lo logran. Ambos juegan a su manera con una nueva percepción y con el anhelo de poder alcanzar un mundo imposible. (*) 

(*) Fuente:  Nadia Petrizzo, "El arte de lo imposible: articulación del surrealismo con la obra de M.C. Escher", trabajo realizado en el contexto de la materia Principales corrientes del pensamiento contemporáneo de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires, en 2007.

 

Citas:

[1] Nicolás Casullo, Ricardo Foster, Alejando Kaufman, “Estéticas y rupturas: expresionismo, futurismo, dadaísmo” en Itinerarios de la Modernidad, Eudeba, Bs. As., 1999, Primera Edición, pp. 95

[2] Nicolás Casullo, Ricardo Foster, Alejando Kaufman, “El tiempo de las vanguardias artísticas y políticas” en Itinerarios de la Modernidad, Eudeba, Bs. As., 1999, Primera Edición, pp. 69

[3] Bretón, A., Los Manifiestos del Surrealismo, Ediciones Nueva Visión, Bs. As., pp40.

[4] Ierardo, Esteban, “La continua visibilidad de lo invisible. Magritte, Foucault, Hegel, y la pintura del pensamiento”. http://www.temakel.com/secpint.htm

[5] De Micheli Mario, Las vanguardias artísticas del siglo XX, Córdoba, editorial universitaria de Córdoba, pp 169

[6] Idem 5. pp172

[7] Sitio Web: frase de Escher:  http://www.nucleogestion.8m.com/SALA3.HTM

[8] Sitio Web: http://www.nucleogestion.8m.com/MANOS.HTM

[9]    Sitio Web: http://www.nucleogestion.8m.com/ESPEJO.HTM

[10]  Sitio Web: http://britton.disted.camosun.bc.ca/escher/balcony.jpg

[11] M. C. Escher “M. C.Escher. Estampas y dibujos”, TASCHEN,  Alemania, 2002, pp. 9

[12] Sitio Web: http://britton.disted.camosun.bc.ca/escher/smaller_and_smaller.jpg

[13] Sitio Web: http://britton.disted.camosun.bc.ca/escher/belvedere.jpg

[14] Sitio Web: http://britton.disted.camosun.bc.ca/escher/waterfall.jpg

 

BIBLIOGRAFÍA

Libros y textos
Bretón, A., “Los Manifiestos del Surrealismo” Ediciones Nueva Visión; B0s. As. 

 Casullo N, Foster R, Kaufman A, “El tiempo de las vanguardias artísticas y políticas” en Itinerarios de la Modernidad, Eudeba, Bs. As., 1999. 

 De Micheli Mario, “Las vanguardias artísticas del siglo XX”, Madrid, Alianza.

 Escher M.C. “M. C.Escher. Estampas y dibujos”, TASCHEN, Alemania, 2002 

 Ierardo, Esteban, “La continua visibilidad de lo invisible. Magritte, Foucault, Hegel, y la pintura del pensamiento”, en temakel.com, galerías de arte.  

  Páginas de Internet: 
   Jill Britton's Escher Gallery: http://britton.disted.camosun.bc.ca/escher/jbescher.htm 
  Museo virtual de Escher: http://www.nucleogestion.8m.com/HALL.HTM 
   Matemáticas Escher: http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0224-02/apro.html 
   Desafío de la lógica espacial: http://www.imaginando.com/arte/archivos/000077.html 
   Surrealismo: http://www.arteespana.com/surrealismo.htm 
  Temakel: http://www.temakel.com/ 
  Psikeba: http://www.psikeba.com.ar/tematica/surrealismo.htm 
  

 
Links hacia galerías con obras de Escher

Ir a http://www.artchive.com/

Y después a Search archive

En inglés, ingresando Escher en página y buscador arriba mencionados, encontrarán  numerosos links a libros y artículos sobre el pintor y, luego abajo, listado links hacia imágenes y galerías.

 

 

 

 

 
 

 

        ©  Temakel