Inicio Temakel Volver Geografia celeste   Contacto  Mapa del sitio 

 

 

  

LA AÉREA GRACIA DE LAS NUBES

 

                              

 

    El origen físico de las nubes

    Nubes, poema de Jorge Luis Borges

 

     Nubes serenas o furiosas; negruzcas, grisáceas o doradas. Nubes lentas o veloces. Nubes etéreas, siempre viajeras del cielo. Las formas de las nubes, sus tipos, son numerosas. 

      Las nubes atraen la mirada del científico, del meteorólogo. Pero también han henchido de emoción a los poetas. Por eso, en este nuevo momento de Geografía Celeste de Temakel, primero recordaremos el origen físico de las aéreas señoras del cielo. Y, luego, intentaremos recuperar la fascinación ante las ligeras habitantes del vasto cielo mediante el poema de Jorge Luis Borges sobre las nubes en su última obra, Los conjurados. Allí, el gran escritor poetiza que Dios quizá necesita las nubes para la ejecución de su infinita obra.

 

  EL ORIGEN FíSICO DE LAS NUBES

  La nube puede definirse como un conjunto de partículas minúsculas de agua líquida o de hielo, o de ambas cosas a la vez, que se encuentra en suspensión en la atmósfera. El agua se encuentra en el aire como un gas invisible llamado vapor de agua. Se produce por la evaporación de ríos, mares y océanos al ser calentados y se eleva hacia el aire. El aire a su vez contiene millones de partículas de polvo. Cuando el aire húmedo se eleva, el vapor de agua se condensa (se vuelve líquido) sobre las partículas. Estas minúsculas gotitas, agrupadas, forman las nubes. La temperatura a la que esto ocurre se llama punto del rocío. Si la temperatura de la nube es inferior al punto de congelamiento, las gotas de agua forman cristales de hielo. Entonces...Para que se forme una nube se necesita: Que el aire ascienda por algún motivo (al ser calentado por la radiación solar - Convección; al llegar a tierras más altas, nubes orográficas; cuando dos masas de aire chocan, el aire más caliente se eleva sobre el más frío formando nubes frontales.), y alcance un nivel de condensación. Esto se logra al descender la temperatura o al disminuir bruscamente la presión atmosférica. La presencia de núcleos de condensación. Son corpúsculos de naturaleza mineral y orgánica, alrededor de los cuales se realiza el paso del vapor de agua a agua líquida en forma de gotas. (son fuentes de esos núcleos el polvo de la erosión geográfica, el polen, los humos de combustiones, los cristales de sal marina.

 

  NUBES

                                                                                                     Por Jorge Luis Borges

 

                        

  l.

   No habrá una sola cosa que sea

una nube. Lo son las catedrales

de vasta piedra y bíblicos cristales

que el tiempo allanará. Lo es la Odisea,

que cambia como el mar. Algo hay distinto

cada vez que la abrimos. El reflejo 

de tu cara ya es otro en el espejo 

y en el día es un dudoso laberinto.

 Somos los que se van. La numerosa

nube que se deshace en el poniente

la rosa se convierte en otra rosa.

Eres nube, eres mar, eres olvido.

Eres también aquellos que has perdido.

 

 ll.

  Por el aire andan plácidas montañas

o cordilleras trágicas de sombra

que oscurecen el día. Se las nombra

nubes. Las formas suelen ser extrañas.

Shakespeare observó una. Parecía

un dragón. Esa nube de una tarde

en su palabra resplandece y arde

y la seguimos viendo todavía.

¿Qué son las nubes? ¿Una arquitectura

del azar? Quizá Dios las necesita

para la ejecución de Su infinita

obra y son hilos de la trama oscura.

Quizá la nube sea no menos vana

que el hombre que la mira en la mañana. (*)

 

(*) Jorge Luis Borges, Nubes 1 y ll, en Los conjurados incluido en Obras completas (vlll), Buenos Aires, Emecé, pp.478-79. 

 

Para acceder a un muy completo atlas de las nubes, recomendamos:

http://www.geocities.com/silvia_larocca/Temas/atlasdenubes.htm 

 

 

                                               

©  Temakel. Por Esteban Ierardo