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 IMÁGENES DEL ROCÍO

 

                                                                                                       Por Hans Pfletschinger

                      

                                

     El cielo emana la tormenta feroz; o la lluvia suave, a veces. Y también libera las cristalinas gotas del rocío. Gotas que imprengan flores y plantas, hierbas y arboles, las formas del mundo vegetal. Y dentro de las gotas que descienden de la geografía celeste, palpitan secretas imágenes. Una flor puede abandonar su forma habitual y renacer dentro del visible corazón líquido del rocío. Y generar imágenes de un arte natural. Con este espíritu percibió las gotas de rocío, Hans Pfletschinger, uno de los grandes fotógrafos de la naturaleza. En este momento de Temakel, los invitamos, a través de las lentes de una cámara fotográfica, a descubrir las artísticas imágenes que pueden palpitar dentro de gotas nacidas del amplio torso del cielo.

   Desde hace años me he sacado de mi casa el panorama encantador que sigue a las noches frescas y virginales. Los rayos del sol naciente se refractan y se reflejan en millones de gotitas minúsculas prendidas de la hierba, los arbustos, las hojas y las telarañas. Es el escenario perfecto para tomar fotos de primer plano.

   Pero fue la casualidad la que me hizo descubrir que las gotas de rocío funcionan como sistemas ópticos simples. Observaba con lente de aumento unas diapositivas cuando repare en lo que parecía un botón de flor reflejado en las diminutas gotas de agua adheridas a una telaraña; cada gota de rocío actuaba como una lente convexa de enfocar.

   Y se me vino la idea de llenar todo un fotograma con un solo botón visto a través de la gota de rocío; entonces inicié un proceso de pruebas e intentos hasta encontrar la técnica y el equipo adecuados. Con el tiempo llegué a usar fuelles y un adaptador que me permitía fijar al revés mi microlente de 50 milímetros y, agregando tubos de extensión, logré ampliar hasta cinco veces el tamaño de las gotas. También empleé una bombilla electrónica de destello. Advertí que cuanto más redonda era la gota, tanto mejor resultaba su comportamiento óptico, y que al variar la distancia entre la flor y la gota, modificada el tamaño de la flor proyectada. Así conseguí convertir una gota de agua común y corriente en una burbuja de flor silvestre distorsionada. (*)

(*) Fuente: Hans Pfletschinger, "Imágenes del rocío", en Selecciones del Reader's Digest, febrero de 1980, pp.112-114.

Todas las fotografías de Hans Pfletschinger

                                                      

 

                                                  

©  Temakel. Por Esteban Ierardo