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    EL URITORCO

 

                                                

 

   En el norte de la provincia argentina de Córdoba, en el Valle de la Punilla, junto a la pequeña ciudad de Capilla del Monte, late el cerro Uritorco. Los antiguos habitantes de la región eran los misteriosos comechingones (que algunos estudiosos suponen de origen vikingo). En la actualidad, el Uritorco emana el aura de lo mágico y extraño. El hombre blanco continúa la percepción del cerro cordobés como sitio sagrado. Esta actitud procede de dos hechos fundamentales: la asociación del Uritorco con el fenómeno OVNI, y el mito contemporáneo de la ciudad intraterrena de Erks. En 1988, una supuesta nave extraterrestre se posó sobre una de las laderas del Cerro del Pajarillo, muy cercano al Uritorco. La gran marca circular aún subsiste. Inexplicablemente sobrevivió a un incendio que consumió varias hectáreas de pastizales serranos. Según fuentes no comprobables, ya los comechigones observaban con frecuencia luces que surgían de lo alto del cerro; éstos fenómenos lumínicos lo habrían vinculado con la manifestación del espíritu de sus antepasados. El Uritorco es así un raro ejemplo de sincretismo. El indígena y el blanco, por igual, aunque por distintas vías, visten al Uritorco con los oropeles de lo extraño y misterioso.

     

EL URITORCO

   Ubicado en el centro-norte de la Provincia de Córdoba, vecino a la ciudad de Capilla del Monte, Dpto. Punilla, este cerro de 1950 metros de altura, forma parte de la porción más norteña de la Sierra Chica, abarcando una superficie de Aproximadamente 1.000 ha. Actualmente los terrenos que incluyen al Cerro Uritorco se encuentran dentro de una propiedad privada, distante de Capilla del Monte: 6 km

DESCRIPCION GENERAL  

  El Cerro Uritorco, a pesar de no ser una Reserva, se ha convertido en los últimos años, en uno de los sitios más visitados de Argentina, y no precisamente por sus valores naturales. Al margen de su interés místico, este lugar es uno de los pocos de las Sierras Chicas de Córdoba que se ha conservado casi íntegramente en su estado natural. Afortunadamente se ha salvado de las grandes modificaciones producidas por el hombre en el resto de la región. Desde la localidad de Capilla del Monte, los visitantes tienen acceso a la belleza agreste del Cerro. El Río Calabalumba, de cristalinas aguas, corre entre gigantescas rocas y frondosos Molles. Una vez cruzado éste, se llega al inicio del sendero que recorre las laderas del Uritorco. Los densos bosques de Horco Quebracho, ya difíciles de encontrar en buen estado en el resto de la región, cubren sus faldeos formando un continuo manto verde oscuro. El aspecto de este paisaje cambia por completo durante el invierno. Ese quizás sea uno de los más oportunos momentos de visita. El manto verde oscuro se transforma en una cubierta de tonos dorados, castaños y rojizos, indicándonos la caída de las hojas de los Horcos Quebrachos. A medida que se asciende por las laderas, se notan los paulatinos cambios en la vegetación. Los bosques de Horco Quebracho van dejando lugar a los Cocos o Cocuchos, árboles de espinosas hojas. Más arriba aparecen los matorrales de Romerillo, formando los "Romerillales". Ya cerca de la cumbre del cerro se instalan los Pastizales Serranos, antes de los roquedales sin vegetación. La fauna, aunque no muy abundante es todavía muy variada. Entre las especies de aves amenazadas por sufrir la captura y posterior comercialización como aves de jaula, figuran el Rey del Bosque y el Naranjero o Siete Colores. Gracias a la existencia de bosques naturales, son numerosas las especies de aves que aún pueblan la zona. Lamentablemente, no ocurre lo mismo con otro tipo de fauna. La cercanía de poblaciones humanas ha hecho retroceder hace ya bastante tiempo a especies mayores, como el Puma. Dada la importancia del Cerro Uritorco como reducto de la flora y la fauna características de las sierras cordobesas y como punto de interés turístico, merece ser protegido a perpetuidad bajo alguna figura legal.

FLORA   

 Las planicies, valles y algunas quebradas húmedas brindan el hábitat ideal para la "Palma" o Palmera Carandilla, que pueden presentarse en forma aislada o conformando densos bosquecillos o "Palmares". Sus hojas son aprovechadas por la población local para la confección de artesanías, como sombreros, cestos, etc. Entre los 500 y 1350 metros de altura se encuentra el Bosque Serrano, que se caracteriza por ser abierto, denso en los sitios favorables y ralo en los más expuestos. El árbol característico es el Molle o Molle de Beber, nombre motivado por la bebida que se prepara con sus pequeños frutos; posee tronco obscuro, copa frondosa, y hojas de un verde lustroso. Forma bosques bastante densos y puros en los faldeos más húmedos y frescos y en los valles de arroyos serranos. Junto al anterior se encuentra el Coco o Cocucho, cuyo tronco y ramas están cubiertos por características espinas cónicas y sus hojas por agudos aguijones. El Coco nunca forma bosques densos y por lo general se encuentra aislado o entremezclado con el Espinillo, el Chañar y otras especies en los sectores más bajos de las sierras. Pero el Horco Quebracho es, sin lugar a dudas, el símbolo del Bosque Serrano. Ocupa vertientes más secas y cálidas, con orientación norte y oeste preferentemente, donde forma bosques casi puros, trepando hasta en las laderas más pronunciadas y rocosas. Es en las laderas del Cerro Uritorco donde se encuentran los bosques más densos de la región. Dado que se trata de una especie de follaje caduco, en invierno adquiere bellísimos colores que van desde el amarillo puro, pasando por el ocre y el castaño, hasta el rojo intenso. En ese momento las sierras se engalanan con una maravillosa gama de tonos. Por encima de los 1300 metros de altitud, los bosques van siendo paulatinamente reemplazados por otro tipo de vegetación, donde predominan los arbustos y las herbáceas. Este ambiente recibe el nombre de "Romerillal" o Matorral Serrano, y está formado principalmente por el Romerillo, un arbusto de color verde intenso. A mayor altura, integra un mosaico con los Pastizales Serranos, que cubren los sectores más altos de las serranías.

FAUNA   

   La fauna de la zona serrana de Córdoba está conformada por especies que también están presentes en el resto de la región. Al igual que la vegetación, la fauna también varía con la altura y las condiciones ambientales. Sobre los ríos y arroyos se hallan especies ligadas la humedad y a los ambientes acuáticos. Aves como los Martines Pescadores y las Remolineras hallan su alimento en el río o en sus inmediaciones. En estos sectores bajos y húmedos se evidencia una gran actividad animal, ya que la mayoría de las especies descienden de las zonas más altas en busca de agua o de presas. En las orillas de los arroyos encontraremos los rastros de mamíferos como el Zorro Gris y el Gato Montés, aves acuáticas como Garzas y aves de bosques como el Zorzal Chiguanco, entre muchas otras especies. Habitando los bosques serranos hallaremos al Rey del Bosque. Este pájaro es una de las especies más perseguidas para ser vendida como mascota. Tal persecución le ha valido ingresar en el listado nacional de animales en peligro de extinción. El Naranjero o Siete Colores es otro habitante frecuente de los bosques y nos llamará la atención por su bello colorido y hermoso canto. Tanta hermosura le ha costado la libertad a muchos ejemplares, siendo incesantemente capturado para ser mantenido como ave de jaula. A pesar de estar prohibida la captura de ambas especies, la falta de control y educación de la población llevará, en poco tiempo, a la desaparición de las más bellas aves de nuestras sierras. Visitando las flores tubulares, en busca de néctar y pequeños insectos, podrá observarse al espléndido Picaflor Cometa. La larguísima cola del macho de un rojo iridiscente le ha valido tal nombre. Habita tanto el bosque serrano como los matorrales de altura, bajando incluso hasta los jardines de las viviendas de las poblaciones vecinas. Ya sobre los Pastizales Serranos y las altas cumbres, se encuentran poderosas rapaces como el Halcón Peregrino y el Águila Mora o Águila Escudada. El primero se especializa en la caza de otras aves y es frecuente verlo perseguir velozmente a los Vencejos. El Águila caza pequeños mamíferos como las Liebres. Con suerte, podrá maravillarse con el sublime y majestuoso vuelo del Cóndor, que es habitante frecuente de las Sierras Chicas. A diferencia de las creencias populares, el Cóndor no es un cazador, sino que como buen carroñero, se alimenta de presas ya muertas. Gracias a esas supersticiones, esta ave ha sido perseguida por los ganaderos desde tiempos inmemoriales, poniendo en peligro la subsistencia de las poblaciones cordobesas de esta especie.

ITINERARIOS 

   Partiendo desde la ciudad de Capilla del Monte hacia La Toma, se recorren a pie o en vehículo, 6 kilómetros de un camino de ripio. Desde este punto pueden iniciarse varios recorridos a sitios de interés turístico. La Toma es un lugar ideal para disfrutar de un refrescante baño en las aguas del Río Calabalumba. Hoyas y cascadas de agua cristalina están rodeadas de una tupida vegetación de Molles y Horco-quebrachos. Remontando el río por un sendero de 10 kilómetros de longitud, se accede a las Huertas Malas, uno de los rincones más bellos y agrestes de la zona. Sobre las nacientes del río se encuentra una legendaria huerta silvestre. Al Dique Los alzanes se llega luego de recorrer 11 kilómetros de un boscoso sendero que remonta el río La Toma. Este dique embalsa las aguas del Río Los Alazanes y allí puede realizarse pesca deportiva de Truchas. Para acceder a la entrada del sendero al Cerro Uritorco, se debe cruzar el río, ya sea por un pintoresco puente colgante o bien por el lecho del mismo, ya que en general es poco caudaloso. En la base del cerro se ha instalado una sencilla confitería, donde además de tomar un refrigerio pueden adquirirse artesanías de la zona. Luego de abonar la entrada, se inicia el sendero peatonal. Se recomienda para la ascensión que no supera las tres horas, contar con un calzado y ropas cómodas, agua, comida, y una bolsa para los residuos, que deberá dejar en los recipientes dispuestos para tal fin en la base del cerro. A medida que se asciende se aprecian los notables cambios en la vegetación. Al principio se atraviesan densos bosques de Horco Quebracho que luego van dejando lugar a los Romerillales. Más arriba aún, y cerca de la cumbre, se aprecian los amarillentos Pastizales Serranos. Una vez en la rocosa cumbre del cerro, podrá disfrutar de una magnífica vista panorámica de Capilla del Monte, los valles y cerros cercanos.(*)

 (*) Fuente texto: Geografía de la Provincia de Córdoba, 1979, Ed. Boldt. Córdoba.

                                          

  Todas las fotos © Sebastian Linardi, salvo primera foto arriba que pertenece a el chalpaqui.com.ar 

       

                                               

     ©  Temakel. Por Esteban Ierardo