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   BODMER, CATLIN Y ESSEX VIDAL

   La mirada del pintor como testimonio histórico en el siglo XIX

 

 

George Catlin, The White Cloud, Head Chief of the Iowas, 1844/1845, National Gallery of Art, Paul Mellon Collection

  

  Presentación

  Bodmer

  Essex Vidal

  Catlin

 

  PRESENTACIÓN

 Hoy estamos demasiado acostumbrados a que los hechos históricos o los paisajes sean testimoniados por la fotografía, el cine o la televisión. En la primera mitad del siglo XIX la fotografía no se había desarrollado aún. El mundo conservaba todavía un aura de tierra y pueblos desconocidos y a descubrir. El medio privilegiado de exploración de espacios todavía ignotos era la expedición, la exploración. Lo que los viajeros descubrían se traducía en recuerdos en la mente o en un diario de viajes. O en dibujos y pinturas. Este fue el caso de los viajeros exploradores de América del norte Karl Bodmer (1809-1893) y George Catlin (1796-1872).

  En 1832, el príncipe Maximiliano, un destacado naturalista alemán, se entregó a un viaje exploratorio de las tierras norteamericanas. Maximiliano llevó consigo a un joven pintor suizo: Karl Bodmer, con el propósito de ilustrar lo que descubrieran durante la travesía. La expedición de Maximiliano es uno de los ejemplo de feliz simbiosis entre el interés científico y la plástica mirada artística. Durante el viaje,  Bodmer le dio vida a más de 80 obras. Su pintura del río Fox, en Indiana, es un fehaciente ejemplo de fusión del testimonio histórico-científico con una fina habilidad pictórica. Sus paisajes exhibían una naturaleza aún no degradada por la marca humana.

  Lo mismo que en el caso de Catlin, en el viaje de Bodmer fue trascendental el encuentro con los pueblos indígenas. Con meticuloso cuidado, el pintor suizo tradujo en coloridas imágenes, herramientas, objetos ceremoniales y otras posesiones del jefe Mandan y su familia, y de otros tantos personajes indios.

  El derrotero creador de Catlin como pintor viajero se inició cuando conoció una delegación de nativos provenientes del oeste de Estados Unidos. Este encuentro encendió su interés por la desconocida vida indígena. Así, durante cuatro años viajó por tierras de indios. Mediante sus dibujos y pinturas, documentó sus costumbres y vestimentas. Al regresar a la vida urbana del hombre blanco realizó exposiciones con las obras nacidas durante su viaje. Esto estimuló la curiosidad popular por la vida indígena. Organizó toda su obra en "Los indios de Norteamérica" en dos volúmenes (1841) y "La carpeta de los indios norteamericanos de Catlin" (1844). Escribió también, en 1867, "Mi vida entre los indios". Actualmente la mayor parte de sus pinturas se encuentra en el Instituto Smithsoniam, de Washington. El Museo americano de Historia natural conserva aproximadamente 700 de sus dibujos. En imagen de izquierda, arriba, puede apreciarse un autorretrato de Catlin en el momento en que pinta a un jefe indio.

  Además de algunas obras de Bodner y Catlin, y también por su doble valor histórico y artístico, en esta galería en Temakel incluimos varias acuarelas de Essex Vidal.

  Emeric Essex Vidal (1791-1861) es el primer pintor de la vida cotidiana de Buenos Aires  en los años posteriores a la Revolución de Mayo.

   Vidal había nacido en Inglaterra. Siendo niño se alistó en la Marina Real Británica donde actuó como oficial hasta 1853. Su entusiasmo por el dibujo y la pintura a la acuarela la cultivó durante sus viajes. Entre 1816 a 1818, sirvió en la flota inglesa del Atlántico Sur. En 1816 llegó a Montevideo y Buenos Aires donde plasmó una serie de acuarelas y dibujos. De vuelta en Inglaterra en 1818, el editor londinense Rudolf Ackermann le encargó un obra con descripciones de las costumbres, tipos humanos, vestimentas y paisajes de Buenos Aires y Montevideo. Tomando como punto de partida sus acuarelas originales, Vidal pintó 22 acuarelas vinculadas a Buenos Aires y relacionadas con Montevideo y la Banda Oriental. Así nació, en 1820, Pictures illustration of Buenos Aires y Montevideo. Su primera tirada fue de 800 ejemplares.

  La obra de Vidal se constituyó así en uno de los documentos esenciales del pasado argentino.

  Estos tres pintores viajeros hicieron de su talento visual una fuente de coloridos documentos históricos. Ellos manifiestan un especial momento de la modernidad donde la historia, la sociedad y geografía americana escapan al olvido mediante la danza de pinceles y colores sobre lienzos. En este nuevo momento de las Galerías Históricas de Temakel, le presentamos estas obras en las que cascabelean arte e historia.

Esteban Ierardo

 

 

 

BODMER

Danza india

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fotothbodmerniagara.jpg (20116 bytes)Cataratas del

Niágara

fotothbrodmerfoxriver.jpg (48411 bytes)El río Fox

  

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ESSEX VIDAL

 

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Iglesia de San Ignacio en Buenos Aires

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Paisanos a la carrera

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Escena de pesca

 

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Un arriero en Mendoza

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La diligencia

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Carretas

 


 

CATLIN

 

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Rabbit's Skin Leggins

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Niño Indio

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Danza indiafotothcatlindance.jpg (30594 bytes)

 

fotothcatlinbufalos.jpg (35862 bytes)Búfalos en la pradera

 

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  Imagen del puerto de Río de Janeiro durante un viaje a Sudamérica de Essex Vidal en 1828.

 

 

 

         ©  Temakel. Por Esteban Ierardo