ANUBIS  “SEÑOR DE LA NECROPOLIS”

" Bajo la forma del perro, del chacal, del lobo, Anubis ronda cerca de la muerte, tal como estos animales tienen la costumbre de rondar alrededor de los cementerios. Según el mito, nació de Neftis y Osiris; compañero de Osiris en su conquista del mundo, ayudó después a encontrar su cuerpo y a momificarlo. Por eso preside los ritos del enterramiento, guiando a las almas hacia los mundos subterráneos del reino de los muertos y verificando el peso del corazón.

Mensajero entre el cielo y el infierno, su doble aspecto está reflejado en su rostro, negro de noche y dorado de día. Guardián de los textos sagrados y de las fórmulas mágicas, es “el que está acostado sobre su vientre”. De pie, se convierte en el Upuaut, “el que abre los caminos”; guiando al rey al combate, le abre paso entre sus enemigos. Es así como aparece en los emblemas, desde las primeras dinastías. Cuando se transforma en guerrero temible, es Ofois, el dios de Licópolis, la ciudad de los lobos. La patria de Anubis está situada en el Egipto Medio, pero se lo halla en todos los hipogeos del Imperio Nuevo.

   Al mismo tiempo mediador y conductor de las almas, es el candidato que, por sus  

actos, debe convertirse en un “Justificado”". (*)

(*) En Geografía sagrada del Egipto Antiguo, de Fernando Schwarz, ed. Errepar.

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