La música, por Lucas Kuperman

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    Representación de la diosa solar Amateratsu saliendo de su cueva luego de escuchar el canton de la ninfa Ameno-Uzume. LA MÚSICA
Por Lucas Kuperman

 

   La música es vista, hoy en día, y desde el punto de vista occidental, como una forma de libre expresión, como una forma de expresar sentimientos, como un momento de distracción y placer al escucharla, o como simple entretenimiento.

Si bien, estas son nuestras actitudes más comunes hacia la música en la modernidad, no siempre fue así en todo el mundo.

Hoy la forma más común de experimentar la música es como entretenimiento, pero en otras épocas o en otras partes del mundo, ésta tiene otros sentidos, mucho más profundos que una mera forma de pasar el tiempo.

Forma parte de rituales, establece un contacto con lo divino, pertenece (para ciertas culturas) a la fuerza creadora del mundo, puede ser el alma del hombre, y hasta puede elevar al ser hasta lo más alto.

Por ejemplo, en la época medieval, la música podía ser un medio de comunicación (un puente) entre el hombre y lo divino; un medio de expresión de los sentimientos humanos y parte de una libre expresión. En la Grecia antigua la música era centro de ritos. San Agustín veía a la música como el orden divino. Pitágoras pensaba que la base de todo era el número, y detrás de la música estaba la matemática, el universo tenía un orden matemático musical. En algunas culturas africanas los tambores y las danzas están emparentados con lo divino, y a cada Dios le corresponde un ritmo distinto.

Si bien existen muchas formas de ver y entender la música, la que voy a desarrollar en este trabajo va a ser la siguiente:

-La música como creadora del mundo y como contacto o puente entre el hombre y lo divino

Este trabajo va a abordar el tema de la música en contacto con lo divino, pero me parece interesante comenzar con unas breves palabras acerca de este arte en relación con la modernidad. Por eso aquí voy a reconocer tres concepciones distintas del hombre con respecto a la música en la modernidad:

   1.      Música como placer efímero para los oyentes (actitud hedonista).
   2.      Música en cuanto vínculo conceptual respecto de los distintos estilos musicales (histórica y conceptual). También como información acerca de músicos, géneros, periodos, etc. Critica "erudita".
   3.      Poder sensible de la música, sumado al significado de la misma. Cómo surge, qué nos dice de la verdad, del ser (Percepción estética).

Mas allá de estas tres concepciones, hay autores que trataron exhaustivamente el tema de la modernidad, y explicaban como en esta, se disipaban las creencias en Dioses, mitos y leyendas.

Habermas (1), recordando una idea de Max Weber, señala como en la modernidad cultural hay una separación sustantiva con la religión y la metafísica, expresada principalmente por la ciencia y la moralidad. Se institucionalizo el discurso científico y las teorías morales, dejando de lado, en parte, a la religión.

Algunos filósofos del iluminismo como Condorcet tenían la esperanza de que las artes y las ciencias iban a promover no solo el control de las fuerzas naturales sino también la comprensión del mundo y del individuo, el progreso moral, la justicia de las instituciones y la felicidad de los hombres (2)

En el curso del siglo XVIII la literatura, las bellas artes y la música fueron institucionalizadas como actividades independientes de lo sagrado y de la corte. Con esto Habermas nos mostraba como en los principios de la modernidad, ya había una separación entre el hombre y los dioses, en la cual ni se tomaba en cuenta la música.

Rupert Sheldrake (3), por su parte, muestra como la conquista de América (anterior a la modernidad), se produjo en una época de alquimia, de magia, misticismo y un difundido miedo a la brujería; tal vez unos de los primeros pasos de la separación con los dioses.

Sheldrake también cita a Bacon, cuya meta consistía en "esforzarse por establecer el poder y el dominio de la raza humana en sí sobre el universo"(4). Consideraba al dominio tecnológico de la naturaleza como una recuperación del poder otorgado por Dios al hombre, y no como algo nuevo. La naturaleza se iba a convertir en la "esclava" del hombre, y este la podría sacar "de su estado natural, estrujarla y moldearla"(5).

Por otro lado, Descartes, plantea que las almas fueron extraídas del mundo natural, que la naturaleza es inanimada, que no tiene alma, y que esta muerta, no viva.

Todo lo planteado anteriormente nos da la pauta que en la modernidad no hay nada capaz de hacer contacto con lo divino, ya sea la música, la naturaleza, o siquiera la religión, ya que no siempre lo religioso tiene que ver con lo divino, pero esa es una discusión filosófica en la que no voy a ahondar porque no es la idea del presente trabajo. Por eso voy a mostrar como en tiempos anteriores, o mismo en Oriente u otras partes del mundo, la música fue y sigue siendo una parte importante en lo que tiene que ver con el contacto con los Dioses.

 

Música como puente hacia lo divino

Un trabajo excelente acerca de este tema fue el de J. E. Berendt (músico y crítico de jazz) en "Nada Brama. Dios es sentido"(6), en el cual el autor cita grandes ejemplos de la historia universal acerca la música como creadora del mundo.

El autor quiere que retorne el hombre oyente, aquel que puede escuchar entre las vibraciones musicales, los ecos de un poder divino y creador.

Hafiz, un antiguo poeta persa, cuenta la siguiente leyenda: "Dios hizo un estatua de barro. Moldeó el barro a su semejanza. Quería insuflar alma a la estatua. Pero el alma no se dejaba atrapar. Pues reside en su naturaleza el deseo de ser volátil y libre. No quiere estar limitada ni atada. El cuerpo es una prisión, y el alma no quiere entrar en esa prisión. Entonces Dios pidió a sus ángeles que tocaran música. Y al tocar los ángeles, el alma se sintió extasiada. Quería experimentar la música de un modo mas directo y claro, y por eso entró al cuerpo. Hafiz dice así: "La gente dice que el alma, al escuchar esta canción, entró al cuerpo. Pero en realidad el alma misma es la canción""(7).

En muchos de los pueblos del mundo, lo divino y la música se encuentran en contacto directo; algunos tipos de música poseen un sentido religioso y cada uno de los "toques" o ritmos, están emparentados con determinados Dioses, por ejemplo las de algunas tribus africanas como los Yorubas. Hoy en día, hay algunos bateristas y percusionistas brasileños que saben que ritmo pertenece a cada Dios.

En la India, se dice que el Dios Brahma meditó cien mil años, y que el resultado de esa meditación fue el sonido y la música, y que por eso, el primer acto creativo, fue la creación del sonido, todo lo demás fue a continuación y gracias a él.

En Japón, la diosa del sol es una mujer, Amaterasu, a diferencia de otras mitologías. La historia del monje taoísta Han Yi y la del maestro sufí Hazrat Inayat Jan, cuenta lo siguiente: "En un principio reinaban las tinieblas. Amaterasu, la diosa del sol, no reinaba todavía en el cielo. Vivía en una caverna. El mundo era frío, inhospitalario y estaba sin vida. Entonces la diosa tomó seis arcos enormes, los reunió y creó así la primera arpa. En ella tocaba hermosas melodías. Atraída por esa música, apareció la encantadora ninfa Ameno-Uzume. Entusiasmada con sus melodías, comenzó a danzar y, finalmente, también a cantar. La diosa solar Amaterasu quiso escuchar mejor la música que venia desde la lejanía. Por eso se asomo a la entrada de su caverna y, en ese mismo instante, la luz alumbró todo el mundo. El sol se hizo visible y sensible. Flores, plantas y árboles comenzaron a desarrollarse. Los peces y pájaros, los animales y los hombres pisaron la tierra llena de luz. Pero los dioses acordaron desde ese entonces cultivar el canto y la danza, para que la diosa del Sol no retornara jamás a su caverna. Ellos sabían que si bien la vida se había iniciado gracias al Sol, sin embargo, sin la música de los seis grandes arcos en forma de arpa y sin el canto de la ninfa Ameno-Uzume jamás hubiera abandonado la diosa del Sol, Amaterasu, su trono celestial. Se habría quedado eternamente en su cueva. Y, por esta razón, fue que el sonido, que era música y danza, comenzó el mundo"(8).

 

En el Islam hay ceremonias en las cuales no esta permitida la música. Hay una historia acerca del santo Khwaja de Ajmir, que fue visitado por un gran maestro de ideas muy avanzadas, Khwaja Abdul Kadr Gilani. El santo respetaba las normas religiosas, por lo que el huésped también quiso hacer lo mismo, por eso renuncio a su practica musical diaria, sin embargo, no renuncio a su meditación cotidiana. Cuando llegaba la hora de la meditación, se escuchaba música, y nunca se tocaba ningún instrumento. Por eso se dice que "La música es meditación. Y la meditación es música. Y la inspiración que encontramos en la meditación, la podemos experimentar también en la música"(9).

Otra historia contada por el sufí Hazrat Inayat Jan decía que un músico cortesano solía cantarle al emperador, y este, un día, le preguntó quien le había enseñado eso porque le gustaría oírlo. Pero el músico le respondió que quien le ha enseñado a él, no iría a la corte, y tampoco le cantaría al emperador, por lo que el emperador se ofreció a ir donde se encontraba este músico, pero como el criado del músico cortesano. Cuando llegaron a la cueva donde se encontraba este músico, éste les cantó. Su canto era inmenso, por lo que entraron en un estado de paz e inspiración superior. Una vez que retornaron a casa, el emperador le pregunto al músico que es lo que le había cantado. El músico le respondió, y además, lo canto para el emperador, pero el emperador no se sintió satisfecho, y le pregunto al músico porque había sucedido eso, a lo que el músico respondió: "La razón está en que yo canto para ti, el emperador de este país, mientras que mi maestro cantó para Dios. Esa es la diferencia"(10).

Tolkien es otro de los grandes exponentes de la música como contacto con lo divino. En el Silmarillion, el mundo comienza con una canción, que Ilúvatar enseña a los Elfos y ancestros de los hombres, y les dice que le agreguen armonía y termine siendo una "Gran música".

No solo señalaba la música como lo bueno, sino todo lo contrario, también aparecía la maldad en la música de Tolkien. La disonancia musical, crea la disonancia de la creación. Ilúvatar escuchaba la música que hacían los Elfos y los ancestros de los humanos, pero a Melkor, se le había ocurrido mezclar tonos que el se había imaginado, para lograr darle mas brillo y poder a la voz, pero no concordaban con el tema de Ilúvatar. Así la disonancia de Melkor se extendió, y se entremezclo todo en unos tonos confusos, por lo que Melkor termina siendo expulsado y cae en el lado oscuro de la tierra media.

Para Ende, "…Dios creó al mundo a través del sonido, por eso toda la música se remonta a Dios y a los dioses. Por esta razón, toda la música es -en primera instancia- una loa a Dios. Este pensamiento impregna también todas las concepciones musicales de los pueblos de la Tierra"(11).

La Liga Maya Guatemala(12) también hizo estudios acerca de las conexiones que se establecen entre la música y los dioses, estableciendo diferencias entre el sonido y el silencio.

Para el pensamiento Maya, el silencio es fundamental, no solo para explicar el origen del Universo, sino para lograr una mayor aproximación al significado de la vida.

El silencio en la cultura maya reviste importancia dinámica y quizá puede llegar a interpretarse como la expresión más viva de la conciencia o de la inteligencia, ya que el silencio crea desde adentro de sí mismo, seguramente porque en ese estado cero están contenidas, en nivel no manifestado, el conjunto de leyes que rigen todo el Universo(13).

Contactar con el mundo interno, consiste en una interiorización, en un silencio que nos da una experiencia de paz, de ausencia de actividad mental, para lograr llegar a una simbiosis entre el cosmos y la persona, para darnos cuenta que el ser humano es una reproducción exacta del Universo(14).

El sonido también es primordial en la comunidad maya. El sonido en nuestras vidas intenta reiterar el pulso universal que no conforma. Cuando alguien hace música, establece un punto de encuentro consigo mismo, con la pauta universal que lo contiene y con los otros seres humanos.

El sonido es todo, el Universo es sonido.

El Poema Mito-histórico dice que del silencio germinó el sonido, brotó la primera manifestación del Universo, nació el primer impulso de la vida cósmica(15).

Muchas de las lenguas mayas que se hablan en Guatemala, están basadas en los sonidos de la naturaleza, del Universo mismo.

Según dicen los ancianos, sin sonido, no hay vida.

Beatriz Hilda Grand Ruiz(16) estudio en profundidad las culturas africanas, y el contacto de estas y los dioses, a través de las distintas artes, como la danza, la música y el teatro, entre otras.

La autora señala que no es arbitrario señalar que los usos de la música están en intima relación con la religión y la magia.

Tanto la música como las danzas africanas tienen "efectos mágicos", es decir está la presencia de fuerzas(17).

La música africana no solo esta llamada a ampliar el lenguaje hablado, sino que tiende a sustituirlo.

En Kenia, por ejemplo, los aerófonos se vinculan por su sonido, a la invocación de espíritus.

Ruiz toma palabras de P. F. Verger(18), señalando que el toque de tambores esta presente en gran parte de las ceremonias, para invocar "ritmos a las divinidades". Los tambores para los africanos, son mucho más que instrumentos, sirven para acompañar cantos y danzas relacionadas con los dioses. Son instrumentos sagrados que si en una ceremonia caen por algún accidente, es posible que esta se interrumpa.

En casi todas las religiones, el hombre trata de dialogar con la Divinidad y en algunos cuerpos doctrinarios, el hombre pretende llegar a la Divinidad e incluso confundirse con ella, viéndola, escuchándola, etc.(19).

Según palabras de A. Sakharoff, cuando el artista se entrega totalmente a su arte, "le son hechas revelaciones que lo llevan mucho más allá de sus inquietudes personales…al sumergirse en dos mundos el artista se halla…en presencia de Dios."(20).

Mediante el sonido se puede llegar a una transformación del sentimiento del tiempo y del espacio.

Según el culto de los Bútembu, el canto y la música sirven para liberar un cuerpo de los espíritus que le provocan una enfermedad.

F. B. Mâche afirma que las relaciones entre la música y lo divino, consiste en "abrir el espacio de la imaginación a las sugestiones míticas"(21). La música ha permanecido próxima a las fuentes míticas.

En las tribus africanas es muy importante el lugar y como se ejecuta cada uno de los instrumentos, es decir, si el instrumentista esta de pie, sentado, arrodillado, en cuclillas, etc.

Para los "Bakongo los instrumentos musicales son seres humanos que invocan a los genios y se hacen entender por medio de sonidos. Los personajes esculpidos en los instrumentos, confieren a estos una ‘significación social’" explica Thompson (22).

En África, los tambores están cargados de significaciones. Contienen proyecciones, simbolizaciones y comunicaciones en todo nivel.

El tambor oficial transmite el Nommo Sagrado de los antepasados, de modo coherente, en Ghana se le denomina "Tambor Divino", lo que revela su relación con el Creador y los antepasados(23).

El tambor tiene sobre sí expresiones religiosas, mitológicas, simbólicas, rituales, sociales; aunque también otros instrumentos musicales también lo tengan.

A. M. Locatelli de Pérgamo explica que en los ritos mágicos y religiosos, los integrantes de una tribu bailan, cantan y ejecutan instrumentos musicales, a los que se suele atribuir un especifico valor ritual: su sonido tiene a veces el poder de atraer el espíritu de los muertos o de los dioses(24).

Según algunos musicólogos, los espíritus y los dioses, fueron los primeros destinatarios de la música.

Al igual que los Bútembu, los Shamanes creen que las dolencias físicas están dadas por espíritus malignos, y que a través de un rito mágico-musical, estas dolencias desaparecerán.

En algunos lugares de oriente, como China, "La música procede del corazón del hombre. La armonía del corazón produce la armonía de la respiración, la armonía de la respiración produce la de la voz y la voz es el símbolo de la armonía existente entre el cielo y la tierra"(25).

En la India, las vibraciones físico-sonoras, están relacionadas con la creación del Universo. El canto de los Vedas estaba siempre presente en los rituales religiosos, como una forma de que el "universo mantuviera su estabilidad". Además de su significado lingüístico, el canto de los textos védicos posee un valor simbólico y recibe el nombre de Mantra. Los brahmanes entonan los distintos Mantras que varían según los textos, las oportunidades y los fines.

La música, como toda manifestación artística que requiere un intérprete (teatro o danza) tiene tres finalidades principales para los indios:

   1.

      Que la representación artística sirva para adorar a Dios
   2.

      Que el artista, con su arte, se eleve hacia Dios, y
   3.

      Que el público, mediante la contemplación de la representación artística, también se eleve hacia Dios.

En muchos pueblos antiguos la música funcionaba como un puente hacia los dioses. Desde la religión Sumeria, en la cual cada Dios tenia asignado un instrumento distinto; en Babilonia o en Egipto, donde el canto tenia mucha importancia en el culto; en Grecia y Roma donde se entonaban himnos ante altares para invocar a los antepasados, o en una mesa donde se reunía toda la sociedad; hasta las danzas alegres de la Iglesia Católica. Eran practicados en distintas partes del mundo, por distintas religiones, pero todos tenían un fin común, el contacto con lo divino o con los antepasados del más allá.

 

Conclusión

A lo largo del presente trabajo, fui evidenciando como la música puede ser, para muchas culturas, un puente, un contacto o algo divino en sí.

Ya sea en épocas antiguas o en lugares lejanos, la música, las danzas u otros tipos de arte, no podían ser ejecutados por cualquiera, debido a los valores rituales que estos conllevan.

Con el correr de los tiempos, muchas culturas perdieron el aura que tiene la música en su lugar de origen, para tomarla como un simple entretenimiento, o en peor medida, como una mercancía.

Si bien hoy en día, sentimos a la música (al menos desde nuestra parte del mundo) como un entretenimiento, es muy útil investigar sobre los comienzos de ésta, o como se la vive en otras regiones; sin ir más lejos, en el norte argentino, todavía, se le tiene un respeto importante a la música, en todo tipo de rituales.

Lo que quise lograr con este trabajo, fue un pantallazo general a las distintas formas de entender y vivir la música. Y si se puede, en lo posible, intentar informar que la música no es mero entretenimiento y puede lograr cosas impensadas.

Según Cortazar: "La música no viene del audífono, es como si surgiera de mí mismo, soy mi oyente…"(26). "…de alguna manera la poesía es una palabra que se escucha con audífonos invisibles apenas el poema comienza a ejercer su encantamiento…"(27). (*)

(*) Fuente:  Lucas Kuperman, "La música", trabajo realizado en el contexto de la materia Principales corrientes del pensamiento contemporáneo de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires, en 2008.

 

Citas:

1) J. Habermas en "Modernidad: Un proyecto incompleto". Publicado por la revista "Punto de vista", numero 21, agosto de 1984. Bueno Aires.

2) Ibíd. Pág. 12.

3) R. Sheldrake, "La conquista de la naturaleza y el sacerdocio científico", en "El renacimiento de la naturaleza". Ed. Paidós, 1994.

4) Ibíd. Pág. 52.

5) Ibíd. Pág. 55.

6) Joachim Ernst Berendt, "Nada Brama. Dios es sentido", Ed. Abril, "La creencia de que el mundo fue creado a través de la música en los mitos y leyendas populares".

7) Ibíd. Pág. 1.

8) Ibíd. Pág. 4.

9) Ídem 8.

10) Ibíd. Pág. 5.

11) Ibíd. Pág. 7.

12) Liga Maya Guatemala en "Fibras del corazón". Editorial Sentimiento Maya, ediciones Liga Maya. 1996.

13) Ibíd. Pág. 86.

14) Ibíd. Pág. 87.

15) Ibíd. Pág. 89.

16) Beatriz Hilda Grand Ruiz en "África y su música tradicional", y "África y su teatro tradicional", Editorial Dunken, 2003. Para más información buscar en Beatriz Hilda Grand Ruiz, "África y el tambor", "África y la danza", "África y la magia", y otros.

17) Beatriz Hilda Grand Ruiz en "África y su música tradicional". Pág. 165.

18) P. F. Verger, Dieux…, Pag. 80.

19) Ídem 17. Pág. 169.

20) A. Sakharoff, Reflexiones…, Págs. 16/17.

21) F. B. Mâche, Musique…, Págs. 9/10.

22) R. F. Thompson, Le coros…Pág. 35.

23) Beatriz Hilda Grand Ruiz en "África y su teatro tradicional", Pág. 132.

24) Ana María Locatelli de Pérgamo en "La Música Tribal, Oriental y de las Antiguas Culturas Mediterráneas". Historia de la música, tomo 1. Editorial Ricordi 1980. Pág. 19.

25) Ibíd. Pág. 42.

26) Julio Cortazar, "Para escuchar con audífonos" en Salvo el crepúsculo. Biblioteca Cortazar, Editorial Alfaguara.

27) Ídem 26.

 

Bibliografía:

    - Berendt, Joachim Ernst. "Brahma. Dios es sonido". Editorial Abril.

    -Cartagena Portalatin, Aida. "Danza, música e instrumentos de los indios de la española". Editorial Mundo Antropología. Santo Domingo, 1974.

    -Cortazar, Julio. "Para escuchar con audífonos" en Salvo el crepúsculo, biblioteca Cortazar. Editorial Alfaguara.

    -Foccroulle, Bernard; Legros, Robert; Todorov, Tzvetan. "El nacimiento del individuo en el arte". Editorial Nueva visión, Buenos Aires.

    -Grand Ruiz, Beatriz Hilda. "África y su teatro tradicional". Editorial Dunken, Buenos Aires ,2003.

    -Grand Ruiz, Beatriz Hilda. "África y su música tradicional". Editorial Dunken

    -Grosse, Ernesto. "Los comienzos del arte". Capitulo X.

    - Habermas, Jurgen. "Modernidad: Un proyecto incompleto" en revista "Punto de vista" N° 21, agosto de 1984. Bueno Aires.

    -Levi Strauss, Claude. "Mitológicas* Lo crudo y lo cocido". México, 1968.

    -Locatelli de Pérgamo, Ana María. "La música Tribal, Oriental y de las Antiguas Culturas Mediterráneas". Editorial Ricordi. Buenos Aires, 1980.

    -Matul Morales, Daniel Eduardo. "Fibras del corazón. Sentimiento Maya". Ediciones Liga Maya Guatemala. San José, 1996.

    -Sheldrake, Rupert. "El renacimiento de la naturaleza". Editorial Paidós. Barcelona, 1994

    -Small, Christopher. "La música fuera del marco europeo" en música. Sociedad. Educación. Editorial Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México y Alianza. México, 1989.