Música: conexión con el interior, por Noelia Calderón

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El oído humanoMÚSICA: CONEXIÓN CON EL INTERIOR 

Por Noelia Calderón

 

“Desde que el hombre existe ha habido música. También los animales hacen música, y los átomos, y las estrellas, todo cuanto vibra hace música. La música que perciben los hombres es una música humana, la música de los átomos, de las estrellas, de los animales, para que el hombre pueda percibirla, debe ser transformada. Lo esencial, es que la música es un médium del espíritu, el médium más sutil, ya que penetra hasta los átomos del hombre, a través de toda la piel, a través del cuerpo entero, no sólo a través de los oídos, y puede hacerlo vibrar. Es el medio más importante para poner al hombre en contacto con su procreador, su creador” K. Stockhausen

 

A fines del siglo XVIII, surge un movimiento que revoluciona la vida del hombre en todos sus aspectos: el Romanticismo, ese periodo tan dinámico y revolucionario de la historia humana que pone énfasis en la emancipación del hombre, en el concepto de individualismo, donde el hombre se reconoce como individuo espiritual y como indicio de la creciente conciencia de sí mismo. En el momento en que se plantea la necesidad de que el hombre se convierta en el responsable de construir su presente, su pasado y su futuro, en este mismo contexto, es en el que la música empezó a ser un medio importante de expresión individual donde los elementos humanos fueron muy significativos.

Resulta propicio analizar el concepto del poder de la música desde la perspectiva surrealista, ya que si bien es considerado como un movimiento artístico aplicado a la literatura y la pintura, su concepto de automatismo psíquico capaz de liberar potencialidades inconscientes, remite directamente a pensar en el poder de sacar al exterior cosas del interior del ser humano por medio de lo musical. El saber sentir la música en nuestro interior, hace que nos encontremos a nosotros mismos, que nos conozcamos y reconozcamos a través de expresarnos por medio de la conexión entre nuestro cuerpo y lo musical, y que a partir de ello, podamos modificar nuestra realidad exterior y objetiva.

A lo largo de estos siglos se fueron desarrollando diversas ciencias y teorías que analizaron el poder significativo y curativo de la música. En la actualidad, la musicoterapia, no está ajena a las innovaciones que se dan con los últimos avances tecnológicos que se ven desde el surgimiento de la Modernidad , pudiendo sacar provecho de las nuevas herramientas y apropiándose de ellas para su utilización en diversas áreas y con diferentes objetivos.

El matemático Pitágoras no quedó ajeno a este tema, ya que analizó lo musical para llegar a un equilibrio universal, analizando el alma como la armonía para el cuerpo, por eso, debía estar “purificada” a través de la música.

Es en esta época donde la música va a terminar por convertirse en un medio de expresión de los sentimientos humanos, como así también en una verdadera medicina para el cuerpo y el alma.

 

ORIGEN DE LA MUSICA : ¿INVENTO DIVINO O CREACIÓN INDIVIDUAL?

Aunque el origen de la música es tan antiguo como el universo mismo, existen varias teorías que se atribuyen el descubrimiento. Si bien muchos creen que la música es un invento humano, se conocen varios textos que tratan sobre el principio de la historia, donde surge la presencia de Lucifer(1), antes de la creación del hombre. Se conoce que había instrumentos preparados para ser ejecutados a la hora de la creación, por lo tanto, se llega a la conclusión de que había música. Es más, Lucifer era música misma, algo así como una orquesta ambulante. Los instrumentos musicales estaban listos para ser usados en el momento en que Dios creó al hombre. Luego de la creación, se menciona por primera vez a alguien que estaba vinculado a la música: “JUBAL”, a quien se lo llamó Padre de los que tocaban arpa y flauta. Desde ese momento, cada instrumento tuvo un uso específico para cada situación: algunos se utilizaban en tiempos de guerra, otros en ceremonias civiles, coronaciones de reyes, movimientos militares, alabanza a Dios, victoria en guerra, entre otros.

En la antigüedad, la música era sinónimo de expresión espiritual. Fueron David y su hijo Salomón quienes introdujeron la actividad musical como símbolo de ofrenda hacia Dios. David tenía tres asistentes: cantor, salmista y autor, quienes tenían a cargo la tarea de coordinar la música en los momentos en que se hacían ofrendas a Dios.

Hoy en día, se sigue utilizando este tipo de adoración a Dios por medio de la música.

Los sufis, los místicos del Islam, saben que Dios creó al mundo a partir del sonido. Sagas y mitos, leyendas y cuentos donde el mundo se inició como sonido existen en muchos pueblos de la Tierra. (2)

Pero hay una teoría que considera que la música surge en el ritmo de nuestro propio organismo. Ciertas tribus de aborígenes utilizaban cantos curativos y sobrenaturales para reestablecer la salud de los enfermos, creyendo más en el poder curativo de la música que en las medicinas.

La concepción del pensamiento moderno considera que la música es el medio para la expresión de la alegría de la búsqueda del “yo”, es un instrumento para la expresión del sentimiento humano, como así también la perspectiva del Romanticismo, esa suerte de contra-ilustración, supone que se puede conocer desde lo sensible, desde los sentimientos individuales, ese momento en que la interioridad del sujeto se pone en contraposición a la exterioridad objetivada por medio de las leyes y normas. Por eso concluyen que la música es la expresión de la creación individual.

 

LA MÚSICA EN NUESTRAS VIDAS: BIENESTAR PARA EL CUERO Y PARA EL ALMA 
Muchos creen que la música es un conjunto de simples sonidos sin sentido, pero la realidad nos muestra que es un lenguaje, y como tal, sirve para comunicar mensajes, para expresar sentimientos, para transmitir ideas. La música es un tipo especial de sonido. Nietzsche, en su “Visión dionísica del mundo” afirma que, en la música el poder se encuentra por medio del sonido, ya que el mismo tiene un “poder estremecedor”.

La música es un conjunto de armonías que existen tanto en el mundo natural como en el construido por el hombre. Encontramos música sobre todo lo que nos rodea: en la lluvia, el viento, la risa o el llanto de un chico. La música nos acompaña y la necesitamos como una manifestación de nuestro propio interior subjetivo, ya que el cuerpo funciona como una pequeña orquesta. Tiene la capacidad de combatir o nutrir algunas de nuestras emociones, afloja las tensiones nerviosas, tiene el poder de calmar estados de dolor y desaliento. Cortázar desarrolla este tema de “sentir la música desde nuestro interior” estableciendo que lo sensible de la música está en su modo de escucha. Para esto, es necesario “escuchar con audífonos”, ya que se evita la dispersión, y podemos sentir el surgimiento de lo musical desde el misterio de nuestro propio cuerpo. Por tal motivo Cortázar sostiene que la música sensible nunca surge del exterior, sino de nuestro interior, y la finalidad de escuchar con audífonos es proteger la música, que no se pierda, porque como plantea Cortázar la música no viene del audífono, de ese instrumento tecnológico,  sino que es como si surgiera de uno mismo.

Un estudio realizado en la “Universidad de Stanford” demostró que la música es uno de los estímulos más poderosos que existe para evocar sensaciones en el cuerpo humano gracias a que los nervios auditivos son los que más predominan dentro de todos los sentidos humanos. Aún en sus formas más simples la música es capaz de suscitar diferentes estados de ánimo en quines la escuchan incluyendo cambios de conducta en la misma personalidad.(3)

Se sostiene que la música puede tener un impacto en nosotros sin que nos demos cuenta, y contra nuestra voluntad, ya que deja una huella sobre la parte del cerebro receptora de los estímulos de emociones, sensaciones y sentimientos sin pasar necesariamente por los centros cerebrales que involucran la razón y la inteligencia.

En el instante que analizamos este poder de la música, lo podemos relacionar íntegramente con la concepción surrealista, ya que hacía hincapié en la libertad interior donde le permitía al individuo crear, obedeciendo a la voz del interior sin control de la razón. Esta creación se podía expresar oralmente, por escrito o de cualquier otra manera, sin una consideración estética.

El sonido de nuestra voz pude revelar nuestros estados emocionales y rasgos de nuestra personalidad.

Efectivamente, la música es tan importante en nuestras vidas, que puede afectarnos de muchas maneras y adquiere la capacidad de suplantar a los medicamentos.

 

UNA NUEVA ALTERNATIVA EN MEDICINA: MÚSICA COMO ESPACIO TERAPEUTICO
La asociación afiliada a la Federación Mundial de Musicoterapia, ASAM reconoce la definición elaborada por la comisión de Práctica Clínica de dicha Federación, la cual plantea que “Musicoterapia es el uso de la música y/o sus  elementos musicales (sonido, ritmo, melodía y armonía) realizada por un musicoterapeuta calificado con un paciente o grupo, en un proceso creado para facilitar, promover la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento, la expresión, la organización y otros objetivos terapéuticos relevantes para así satisfacer las necesidades físicas., emocionales, mentales, sociales y cognitivas. La musicoterapia tiene como fin desarrollar potenciales y/o restaurar las funciones del individuo de manera tal que éste pueda lograr una mejor integración intra y/o interpersonal y consecuentemente una mejor calidad de vida a través de la prevención, rehabilitación y tratamiento.”

Si bien la musicoterapia es una nueva disciplina que se enseña en nuestro país desde el año 1967, esta relación entre música y curación de enfermedades es tan antigua como la época de finalización de la Segunda Guerra Mundial, ya que se utilizaba para tratar los problemas psicológicos de los veteranos de guerra.

La música tiene efectos en nuestro organismo y es utilizada como terapia para pacientes que padecen problemas tanto físicos como mentales. Se recurre a esta terapia para la disminución o desaparición de padecimientos y las secuelas que la acción de la enfermedad produce en las personas, los grupos familiares y la comunidad.

Al considerar que la música tiene cualidades no verbales, creativas, estructurales y emocionales, el uso adecuado de la música sirve para promover, mantener y restablecer la salud mental, física, emocional y espiritual. Para llevar a cabo el tratamiento, el musicoterapeuta se vale de metodologías específicas, en las que el sonido y la música son parte esencial. Utiliza recursos específicos, tales como el sonido, la música, la voz, los instrumentos musicales y todas las formas rítmicas y acústicas expresadas o vivenciadas a través del cuerpo, los objetos y los medios analógicos y digitales de producción, reproducción, edición y comunicación.(4)

Hace 40 años, el Doctor Alfred Tomatis, otorrinolaringólogo francés, desarrolló el    “Método Tomatis”, utilizado para el entrenamiento auditivo, o estimulación auditiva para el tratamiento de una gran variedad de padecimientos. Según el Doctor Tomatis, todos los nervios craneales conducen al oído. Dicho órgano, se relaciona directamente con los nervios ópticos y con el nervio vago, que afecta la laringe, bronquios, por lo tanto,  el corazón, el aparato gastrointestinal, la respiración, la voz, el ritmo cardíaco y nuestra digestión se ven afectados por lo escuchado.

Con el Método Tomatis se reeduca la manera de escuchar, se utiliza en niños que poseen problemas de aprendizaje, dislexia, falta de atención, autismo y problemas motores. También se aplica en adultos con problemas de depresión, para mejorar la capacidad de comunicación y creatividad y para agilizar el aprendizaje de un nuevo idioma.

Es interesante destacar que Beethoven desde joven padeció un deterioro auditivo que finalmente lo llevó a la sordera total, pero era un músico y compositor tan genial que sustituyó el oído por la vista, pudiendo dirigir su propia música sin grandes dificultades, y componiendo a través de su oído interior. Trascribía la música: primero la escuchaba en su interior y luego componía.

 El Doctor Tomatis afirma que los sonidos de alta frecuencia le dan energía al cerebro, mientras que los sonidos de baja frecuencia le quitan energía.

También hace una distinción entre escuchar y oír, diferenciando el “oír” como un proceso pasivo y “escuchar” como un proceso activo, donde se necesita más compromiso y atención por parte de la persona que escucha.

El método del Dr. Tomatis ayuda en la restauración de la habilidad de escuchar de una manera eficiente y organizada, ayudando al cerebro a prepararse para el momento del aprendizaje, siendo como una abertura de nuevos caminos en nuestro cerebro, para mejorar las vías de comunicación interna.

El entrenamiento auditivo es adquirido por estimulación con sonidos, aplicados con audífonos y sonidos específicamente “filtrados” y desarrollados por el Doctor Tomatis. En este método se puede reflejar con claridad lo que sustenta Cortázar, cuando determina que para sentir la verdadera música, hay que escucharla con audífonos…esa es la única manera de hacer “vibrar” nuestro espíritu y que florezca todo lo que hay en nuestro interior.

Como se sabe, la voz y el oído están íntimamente conectados, tal es así que cuando una persona tiene problemas de audición, tiende a hablar más alto, porque no se escucha a sí misma. La estimulación del oído aumenta la conexión entre neuronas. El oído es el primer órgano funcional en la vida fetal: los latidos del corazón y el fluir de la sangre de la madre son los acordes que forman la primera composición musical que percibe un embrión; por eso, también es posible cantarles y hacerlos escuchar melodías desde que están en la panza. A los 4 ½ meses funciona en su capacidad y el feto puede responder con movimientos a los sonidos de la voz de su madre. En esta etapa de la vida fetal la voz materna funciona como un nutriente emocional del feto que lo prepara para la adquisición del lenguaje después del nacimiento. Si se los duerme con canciones de cuna, podrán balbucear a los cuatro o cinco meses. Todos estos procesos que se plantean están abalados científicamente, gracias a los avances tecnológicos que se perfeccionan día a día desde el período de la modernidad.

El método analizado del Doctor Tomatis se aplica en aproximadamente 250 centros alrededor del mundo, con profesionales en salud dedicados a diferentes campos como psicólogos, médicos, profesionales en educación, terapistas de voz y lenguaje, terapia ocupacional, entre otros.

“La música es una experiencia que propicia la creatividad, refina la sensibilidad, fortalece el desarrollo intelectual y culmina con el enriquecimiento global de la personalidad del individuo al conformar un ser humano más armonioso en su totalidad. Por ello es de vital importancia concederle al ser humano este derecho desde la primera etapa de la niñez, ya que es en esa fase de la vida cuando el educando adquiere las principales vivencias que aprenderá, asimilará, procesará, repetirá, aplicará y perfeccionará en el campo de sus experiencias personales que más tarde determinarán su desarrollo y conducta emocional, dentro y frente a la sociedad.”. G. Agudelo

UNA MÚSICA PARA CADA OCASIÓN
Hay ciertos estilos musicales que “ayudan” al individuo en diferentes ocasiones, debido a que las combinaciones de sonidos rítmicos y armónicos tienen un efecto determinado y poderoso sobre el individuo. Como habíamos planteado, antiguamente, en Oriente, ya existían culturas como la Sufí , en que curaban a las personas por medio de la música. El entorno sonoro en que cada individuo se mueve, tiene una gran influencia en la forma en que teje sus vínculos afectivos y se relaciona con el mundo. De esta manera, la técnica de tratar problemas cotidianos a través de la música se manifiesta por medio de diferentes sonoridades ó estilos musicales, según el problema a tratar. Generalmente, en problemas como la depresión, se sugiere un tipo de música alegre, enérgico, rítmico, logrando que la misma lleve al individuo a mantener movimientos suaves y fluidos, respirando al compás de la música. Pero en otros problemas como lo son el insomnio, stress y malestares físicos, se recomienda escuchar música clásica. En este caso, es recomendado por los musicoterapeutas, escuchar música como la que compusieron los artistas Mozart o Beethoven.

Es importante destacar que tanto Mozart como Beethoven nunca se reconocieron como artistas, sino que asumían su rol en la sociedad de “suministrar” un producto, propio de su elaboración. Para ambos son muy importantes los estados interiores del ser y el deseo de autoexpresión. Como planteó Beethoven: “Lo que está en mi corazón debe salir a la superficie, y por lo tanto tengo que escribirlo”(5). Recordemos además, que Beethoven fue uno de los más grandes compositores, capaz de conseguir generar diferentes estados, sentimientos, no narrar una historia, ya que con su piano podía exteriorizar la más bella música que provenía de su interior por medio de los sentimientos, en cualquier momento y lugar que surgiese esas pasiones.. Bien se puede valorar en la famosa “Novena Sinfonía”, en la que se puede percibir como una música que sale del interior, que sale de su espíritu para que sea disfrutada y se escuche con audífonos, como plantea Cortázar.

Así como vimos que la música se utiliza para tratar diferentes problemas cotidianos o determinadas enfermedades como para ir entrenando las neuronas desde la etapa fetal, también se utiliza la técnica de la música en personas con diferentes discapacidades: síndrome de down, autismo, deficiencia mental.

Los musicoterapeutas entienden que el sujeto es una unidad bio-psico-social-espiritual, por eso,   el abordaje de un problema o enfermedad es importante realizarlo grupalmente a través de la utilización de la voz, el cuerpo, el canto, la palabra y los instrumentos musicales, con el fin de escuchar sus síntomas, malestares, problemáticas. Una de las características novedosas de los surrealistas era que intentaban abordar los problemas en forma grupal, conjunta.(6)

Para el paciente, “hacer música” es expresar sus sentimientos, hacerle decir al cuerpo, a través de la música, lo que le pasa, lo que siente. Por eso es que en la terapia musical, no es necesario saber de música ni mucho menos, sino que lo que interesa es que los pacientes tengan la capacidad de expresarse mediante los instrumentos y la voz para poder crear libremente. Porque como hace entender Cortázar, el cerebro se convierte en la materia sensible, en cuyo centro surge la música, desde la interioridad del ser humano. Como también plantea Nietzsche, la música es una forma de contacto del hombre con algo absoluto, nos hace experimentar algo divino, hace salir de nuestro interior la persona que realmente somos.

 

PITÁGORAS… UN ENTENDIDO DE LAS MATEMÁTICAS Y LA MÚSICA
El filósofo y matemático griego Pitágoras, se dedicó a enseñar a conocer el mundo como armonía. Entendía al Universo como un cosmos, es decir, un conjunto ordenado en el que los cuerpos celestes guardaban una disposición armónica que hacía que sus distancias estuvieran entre sí en proporciones similares a las correspondientes a los intervalos de la octava musical.

En un sentido sensible, la armonía era musical; para los pitagóricos, el hombre era también un verdadero microcosmos en el que el alma aparecía como la armonía del cuerpo. En este sentido, entendían que la medicina tenía la función de restablecer la armonía del individuo cuando ésta se viera perturbada, y, siendo la música instrumento por excelencia para la purificación del alma, la consideraban, por lo mismo, como una medicina para el cuerpo. Esta deducción de los pitagóricos por mantener la armonía es similar a lo que plantea Curt Sachs el cual planteaba que el hombre, al momento de producir música, asumía la responsabilidad de poner en peligro el equilibrio del mundo. Además, hay que tener en cuenta que el interés de la música europea es la armonía.

Para los pitagóricos, los movimientos de los cuerpos celestes, y los de la naturaleza misma, producían una música que no oímos por estar demasiado habituados a ella. Nuestro cuerpo, también tiene música propia. Para ellos, las enfermedades surgen en el momento mismo en que la música que emana el cuerpo y el mundo mismo, no se encuentran en armonía. La cura de esta enfermedad se da cuando el cuerpo resuena armónicamente con el universo. Por este motivo, los pitagóricos sometían al enfermo a sesiones de musicoterapia, que les tocaban músicas relajantes o estimulantes, según cuál ritmo musical sea necesario o conveniente.

 

EL PODER DE LA MÚSICA ES REAL
Desde que el hombre ha sentido la necesidad de reconocerse como individuo, explorar su cuerpo y buscar nuevos métodos para sentirse tan bien internamente de manera tal de poder transformar su exterioridad, la música ha adquirido tal poder que hoy en día no se pueden dejar de reconocer sus profundas necesidades para mantener una armonía tanto en cada uno de los individuos, como en el universo mismo. Todo es sonido, todo es música, todo es comunicación y expresión. La musicoterapia es una disciplina que ha servido para tratar no solo enfermedades físicas y mentales, sino discapacidades y problemas cotidianos. Logra armonizar nuestro cuerpo con el mundo que nos rodea. Por lo tanto individuo, música, voz, sonidos se complementan para explorar nuestro interior.

Hoy en día, donde todo se basa en la buena comunicación entre los individuos, es importante tener en cuenta que el saber “comunicarse” no solo se refiere a saber utilizar un lenguaje por medio del habla, sino que nuestro cuerpo acompañado de ciertos instrumentos, se puede manifestar, puede “hablar”, y la música es la que posee el poder de llevar a cabo dicha manifestación. Además, desde su capacidad curativa, es una de las medicinas más baratas que existe, ya que no hay que ir a “comprarla” a ninguna farmacia ó droguería, sino que la encontramos en cualquier rincón de nuestros hogares. (*)

 

(*) Fuente: Noelia Calderón, "Música: conexión con el interior , trabajo realizado en el contexto de la materia Principales corrientes del pensamiento contemporáneo de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires, en 2008.

 

Citas:

(1) Personaje mitológico que, seducido por su propio orgullo, arrastró a una gran parte de los ángeles que adoraban a Dios, provocando una rebelión cuyas consecuencias últimas son la existencia del dolor, la maldad y la muerte en el mundo. Lucifer es considerado desde entonces como el ideólogo del mal, el instigador del lado oscuro del hombre, el tentador primero.

(2) Joachim E. Berendt, “Dios es sonido” en Selección de textos Ficha Nº3, Pág. 6 de prácticos materia PCPC, Cátedra Casullo, Universidad de Buenos Aires, año 2008.

(3) Sitio web: http:emsia.com.ar/devocionales/2005/origen_de_la_musica.htm

(4) Sitio web: http://portal.educ.ar/debates/eid/musica/publicaciones/educacion-musical...

(5) Harold C. Schonberg, “El revolucionario de Bonn: Ludwing van Beethoven”, en los grandes compositores, Buenoa Aires, J. Vergara editor, 1983, en selección de textos materia PCPC, cátedra Casullo, Ficha nº 3, Pág. 37, a ño 2008.

(6) Véase Cathrin Klingsohr-Leroy, “Música y Surrealismo”.  “Nueva declaración en derechos humanos”, en Surrealismo, Colonia, Ed. Taschen. Pág. 16.

 

Bibliografía:

-         Nicolás Casullo y Cia, en “Itinerarios de la Modernidad ”, editorial Eudeba, Buenos Aires, año 2006, Capítulos XII y XIII.

-        Julio Cortázar, “Para escuchar con audífonos” (Frag.), en Salvo el crepúsculo, Biblioteca Cortázar, Ed. Alfaguara.

-        Joachim E. Berendt, Nada Brama. Dios es sonido, Ed. Abril

 

-       Christopher Small, “ La Música fuera del marco europeo”, en Música. Sociedad. Educación, México, 1989.

 

-     Harold C. Schomberg, “El revolucionario de Bonn: Ludwing van Beethoven”, en Los grandes compositores, Buenos Aires, Javier Vergara Editor, 1987

 

-     W. Fleming. “El estilo romántico”, en Arte, Música e ideas. Ed. Interamericana.

 

-     Cathrin Klingsohr-Leroy, “Música y Surrealismo”, año 2008. Texto , “Nueva declaración de derechos humanos”, en Surrealismo, Colonia, Ed. Taschen.

-         Kart Pahlen, “Qué es la música”, editorial Columba, Buenos Aires, año 1960.

-         Sitio web: http:emsia.com.ar/devocionales/2005/origen_de_la_musica.htm 

-         Sitio web: http://portal.educ.ar/debates/eid/musica/publicaciones/

Educación-musical-y-musicoterapia.php

-         Sitio web:  www.asesorianutricional.com.ar/nutricion-28.htm

-         Sitio web: http://www.integrando.org.ar/investigando/musicoterapia.htm

-         Sitio web: www.musicoterapianorte.com.ar

-         Sitio web: http://www.audiomidilab.com/showArticle

-         Sitio web: http://elmistico.com.ar/musicoterapia.htm