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IMÁGENES DEL INCONCIENTE

en el Taller de Pintura del hospital psiquiátrico Pedro II de Río de de Janeiro

  

 

 

 

 

 

En una lluviosa mañana llegamos al barrio de la Boca. Franqueamos la entrada del sitio de la exposición. Y comenzamos a latir entre el oleaje del asombro. Luego, Andrés Manrique, equipado con su cámara digital, inició una sensible captura de imágenes. Imágenes que empecé a percibir y a hurgar en sus orígenes. Así recorrimos la muestra Imágenes del Inconciente realizada entre los meses de abril y mayo del 2001 en las magníficas salas de la  Fundación Proa, una institución que desde 1996 anima trascendentes exposiciones artísticas en la ciudad de Buenos Aires, en la República Argentina. La muestra exhibió pinturas, artesanías e instalaciones de cinco singulares artistas. Cinco creadores que fueron pacientes en el hospital psiquiátrico Pedro ll de Río de Janeiro. Fue allí donde en 1946 la Dra. Nise da Silveira creó un Servicio de Terapia Ocupacional en el que los enfermos se abocaban a labores prácticas (como la jardinería, carpintería, teatro, encuadernación) con propósitos terapéuticos. En ese año fue cuando nació también el Taller de Pintura. Un territorio mágico. Entre sus selvas de lienzos, pinturas y pinceles, los internos expresaron profundas y latentes imágenes de sus mentes. Aconteció así un estallido creador de los artistas locos que hoy ha generado ya más de 350 mil obras, entre pinturas, dibujos, modelaje y xilografías.

   Todas aquellas obras palpitan ahora dentro del Museo de Imágenes del Inconciente fundado en 1952. Los primeros frutos del Taller de Pintura integraron una primera exposición pública en diciembre de 1946. Desde entonces la labor de Nise da Silveira ha expandido sus ecos por el mundo. El enfermo mental deja de ser un simple enajenado embrutecido para convertirse en un misterioso liberador de arte, de imágenes impregnadas de formas, colorido y símbolos. El simbolismo que aflora en las obras de muchos de estos especiales creadores expresa figuras simbólicas (como espirales, círculos, cuadrados, mandalas) que rebullen en la historia de la simbología mítica y religiosa de multitud de pueblos. 

   En la muestra en Buenos Aires, se expusieron las obras de Fernando Diniz, Arthur Bispo do Rosario, Carlos Pertuis, Arthur Amora y Raphael Dominguez. Hemos concentrado nuestro esfuerzo en los tres primeros artistas, aquellos que mayor impresión nos causaron. A continuación, en Temakel, le presentaremos la obra solar de Diniz, Pertuis y Bispo do Rosario que, en todos los casos, mediante un clik pueden ser ampliadas. Las imágenes son acompañadas por un texto de la Dra. Nise da Silveira en torno a la aproximación psiquiátrica y simbólica al mundo de los artistas invadidos por lo inconciente. Sobre el final, hay tres links para acceder a las biografías  y comentarios y poemas de los tres mágicos creadores brasileros. Acerquémonos entonces ya al sitio donde la mente, a través del pincel, la mano y la imagen, hablan un lenguaje de las profundidades...

                                                                                                                             E.I 

    EL MUNDO DE LAS IMAGENES

                                                                                              Por Nise da Silveira

                                                            

    ...La pintura de los esquizofrénicos es muy rica en símbolos e imágenes que condensan profundas significaciones y constituyen un lenguaje arcaico de raíces universales. Lenguaje arcaico, pero no muerto. El lenguaje simbólico se desarrolla en varias claves, se transforma y es transformado.

       Uno de los objetivos principales de nuestro trabajo es el estudio de ese lenguaje. No nos interesa descomponer la imagen simbólica, o disecarla intelectualmente. Nos fotoidimagenes2Dinz..jpg (70446 bytes)esforzamos en entender el lenguaje de los símbolos colocándonos en la posición de quien aprende (o re-aprende) un idioma. Buscamos llegar al paciente. Esa es nuestra intención cuando estudiamos los símbolos y sus paralelos en la arqueología, la mitología, la historia del arte y las religiones.

     ... El individuo cuyo campo consciente fue invadido por contenidos emergentes de los niveles más profundos de la psiquis, estará perplejo, aterrorizado o fascinado por cosas diferentes a todo lo que formaba parte de su mundo cotidiano. La palabra fracasa. Pero la necesidad de expresión, necesidad imperiosa inherente a la psiquis, lleva al individuo a configurar sus visiones, el drama del que se transformó en personaje, sin importar si es en forma tosca o bella. fotoidimagenpetrius01.jpg (54249 bytes)

      ... Los sueños observados en series, dice C. G. Jung, revelan una sorprendente repetición de motivos y la existencia de una continuidad en el flujo de imágenes del inconsciente. Exactamente lo mismo sucede con la expresión plástica de los psicóticos examinada en series, si se toma en cuenta que, en la producción de una psiquis disociada, los contenidos del inconsciente se presentan de forma más tumultuosa y vinculada, las imágenes son más extrañas y arcaicas que en los sueños. De cualquier modo, si dispusiéramos las pinturas en series no seria necesario esperar mucho tiempo para descubrir el hilo que les da sentido. Esa es la lección que aprendimos de la escuela viva que es para nosotros el taller de pintura.

Cuando lo consciente es avasallado por el inconsciente, el individuo pierde contacto con la realidad y se desadapta del medio en el que vive. Es internado en los tristes lugares que son las instituciones psiquiátricas. El taller de pintura será un oasis, si el paciente tiene la libertad de expresarse libremente y allí relacionarse afectivamente con alguien que lo acepte y procure entenderlo en su particular forma de lenguaje. Mientras tanto, es fundamental no olvidar que las imágenes emergentes de los niveles más profundos de la psiquis, por extrañas que sean, no son patológicas en sí mismas, sino que son inherentes a las estructuras básicas de la psiquis. El elemento patológico no reside en la presencia de esas imágenes, sino en una falencia del fotoidimagen4EstrellaDiniz.jpg (46046 bytes) ego, que se volvió incapaz de controlar el inconsciente.

Más aún, los individuos rotulados como seres embrutecidos y absurdos son muchas veces capaces de crear formas comparables a las de los artistas socialmente reconocidos. Este es uno de los mayores misterios de la psiquis humana.

    El lenguaje plástico como forma de tratamiento no verbal

     Cuando en 1946 fue abierto el sector de pintura, en la Sección de Terapia Ocupacional, la intención era encontrar un camino de acceso al mundo interior del psicótico, en tanto en su caso las comunicaciones verbales se presentaban tan difíciles y dejaban casi siempre al investigador del otro lado del muro. Fue sorprendente verificar que el acto de pintar podía adquirir por sí misrno cualidades terapéuticas, dando forma a los tumultos internos.

    Actualmente el dibujo y la pintura son aceptados por la mayoría de los investigadores como fotoidmantorosario.jpg (66902 bytes) métodos de diagnóstico, pero todavía no son muchos los que atribuyen una real eficacia terapéutica al acto de dibujar y pintar.

    La experiencia del museo comprueba, de todas maneras, que el dibujo y la pintura fotoidiimagen6reflejoManto.jpg (57842 bytes) no sólo constituyen un excelente medio de investigación, sino que también son instrumentos de gran importancia terapéutica.

   ... Representando sobre cartulinas fragmentos del drama que está viviendo desordenadamente, el individuo resta potencia a las figuras amenazadoras, consiguiendo identificarse con las imágenes que lo aprisionaban. Estos son fenómenos que podrían acontecer en un proceso de autocura.

Un trabajo sintético que reúna interpretación intelectual y emocional, como regla para la práctica con neuróticos, se vuelve enormemente dificil de aplicar en el caso de los psicótícos. En ellos, las imágenes provienen de estratos mucho más profundos del inconsciente, extremadamente distantes de la consciencia, revisten formas demasiado arcaicas y extrañas y llevan consigo una fuerte carga energética. Antes de perder la potencia de sus cargas fotoidimagen8espiraldinz.jpg (41864 bytes) energéticas, por lo menos en parte, no estarán dadas las condiciones para aprehenderlas por medio de interpretaciones. Esto sólo será posible luego de un proceso de transformaciones simbólicas que, de este modo, las aproximen a las conscientes.

     La experiencia también nos demuestra que la pintura puede ser utilizada por el paciente como un verdadero instrumento para reorganizar el orden interno y al mismo tiempo reconstruir la realidad. Los procesos de autocura son favorecidos si el paciente se siente libre en el taller, si no se acepta ningún tipo de coacción ni la presencia inoportuna de curiosos.

    El individuo que de pronto entra en un confuso mundo mítico entenderá mejor los lenguajes de aquel mundo que el lenguaje de las interpretaciones racionales. Sería preciso que el terapeuta se dedicara con seriedad al aprendizaje de las varias modalidades de lenguaje simbólico a fin de entenderse con su paciente en el mismo idioma. Así podrá ayudarlo a tomar consciencia de sus extrañas experiencias y en una vuelta al mundo real. fotoidimagenpretiusgeometrico011.jpg (46895 bytes)

    ...Será preciso partir del nivel no-verbal. Es allí donde se inserta la terapia ocupacional, ofreciendo actividades que permiten la expresión de vivencias no verbalizables por aquel que se halla sumergido en la profundidad del inconsciente, emociones e impulsos fuera del alcance de las elaboraciones de la razón y la palabra.

        Disociación/ordenación-Mandala

    Según la psiquiatria dominante, una de las características más importantes de la esquizofrenia es una ruptura de las diferentes funciones psíquicas. Sería esperable, lógicamente, que las rupturas internas se reflejaran en la producción plástica de los esquizofrénicos en una fragmentación de las formas.

Ciertamente, la fragmentación se hallaba frecuentemente presente en la pintura de los fotoidimagen5MuralcuadrosDiniz.jpg (61878 bytes)esquizofrénicos del Hospital Psiquiátrico Engenho de Dentro. Ese fenómeno se presentaba de múltiples maneras; dibujos caóticos, disociación de la estructura del cuerpo humano, desmembramientos, cuerpos sin cabeza, sin brazos o piernas, árboles cortados en pedazos, significando el despedazamiento de la personalidad, traducción en el lenguaje de la materia de los imponderables fenómenos de la disociación psíquica.

   Imágenes circulares o tendientes al círculo, algunas irregulares, otras de estructura bastante compleja y armoniosa, imponían su presencia en la producción espontánea de los asistentes al taller del hospital psiquiátrico. La analogía entre esas imágenes y aquellas descritas bajo la denominación de mandala en textos referentes a religiones orientales era extraordinariamente fuerte. Una selección de imágenes de ese tipo constituyó el primer álbum de la colección del Museo de Imágenes del Inconsciente

  Arqueología de la psiquis

   Aquel que estudie la psiquis en profundidad verificará, muchas veces sorprendido, fotoidimagen7Tapeteenperspectiva.jpg (75545 bytes) estrechas semejanzas entre contenidos emergentes del inconsciente de individuos contemporáneos y aquellos encontrados por la ciencia arqueológica.

   A lo largo de su obra, Freud muchas veces establece una analogía entre el análisis psíquico y el trabajo del arqueólogo. Ya en los orígenes del psicoanálisis, en 1892, Freud compara su método de investigación de la histeria con las investigaciones arqueológicas:

  ¨Supongamos que un explorador llega a una región poco conocida, de la cual despiertan su interés ruinas constituidas por restos de paredes y fragmentos de columnas y lápidas con inscripciones casi apagadas e ilegibles. Podrá contentarse con examinar la parte visible,  interrogar a los habitantes de las cercanías, tal vez semi-salvajes, sobre las tradiciones referentes a la historia y a la significación de aquellas ruinas monumentales, tomar nota de sus respuestas... y proseguir su viaje. Pero también podrá hacer otra cosa: podrá haber traido consigo elementos de trabajo, conseguir que los indígenas lo auxilien en su tarea de fotoidmagenes1Diniz.jpg (49024 bytes) investigación y con ellos atacar el campo de las ruinas, realizar excavaciones y descubrir, a partir de los restos visibles, la parte sepultada.¨  ( Freud, S., Obras completas, volumen 1.Madrid, Ed.Biblioteca Nueva, 1967.P.131.)

    ... Por lo tanto, las experiencias ancestrales permanecen grabadas bajo las experiencias del individuo. Estudiando las marcas persistentes de esas experiencias, sin duda Freud trabajó come un arqueólogo de la psiquis.

   Jung practicó en la psiquis, investigaciones de tipo arqueológico en dimensiones hasta entonces no realizadas. Sus principales descubrimientos se hicieron en el área de las capas subyacentes del inconsciente personal, en las profundas capas psíquicas que constituyen el vínculo común a todos los hombres y de donde nacen las raíces de todas las experiencias internas fundamentales, de las religiones, las teorías científicas, las concepciones poéticas y filosóficas.

   Desde el inicio, él vio al inconsciente en un constante trabajo de revolver contenidos, de agruparlos y de reagruparlos. La imagen arquetípica representa no solamente algo que existió en un pasado distante, sino también algo que existe ahora, esto es, el arquetipo no es exactamente un vestigio, sino un sistema vivo funcionando en el presente.

   Más tarde, de cualquier manera, por medio de la experiencia clínica, Jung llegófotoidimagengeomitropetrus001.jpg (32035 bytes) a la conclusión de que sucedía algo todavía más importante: los contenidos del inconsciente no se mantenían necesariamente iguales para siempre. Eran susceptibles de metamorfosis. El inconciente sufre cambios y produce cambios, influencia al ego y puede ser influenciado por el ego.

   Es posible seguir esos cambios a través de los sueños, en casos individuales y en imágenes pintadas estudiadas en series, sobretodo en los psicóticos.

   Una característica común de muchas de estas pinturas es la presencia de un simbolismo primitivo. Frecuentemente en ellas se constatan cualidades arcaicas innegables que indican lo naturaleza de las fuerzas creativas que están subyacentes. Según Jung: 

  “Se trata habitualmente de fuerzas irracionales productoras de símbolos que fluyen por toda la historia de la humanidad, y que son tan arcaicas que no es difícil encontrar paralelos de ellas enla arqueología y en la historia comparada de las religiones. (Jung, C.G., The Collected Works, vol.XVL.p.50).

  fotoidmuralobraspetrius.jpg (42101 bytes) Podemos, por lo tanto, admitir, que esas imágenes surgen de las regiones de la psiquis que Jung denominó inconciente colectivo, un funcionamiento psíquico inconciente común a todos los hombres, fuente no sólo de las pinturas simbólicas modernas, sino de toda producción similar del pasado. Esas imágenes nacen de una necesitad natural y vienen a satisfacerla.

   Teniendo presente estos datos, se entiende por qué la psicología junguiana no se interesa únicamente en hacer descubrimientos arqueológicos en las producciones del inconciente y en interpretarlos como supervivencias de mundos antiguos. Más bien, es más importante para esta psicología descubrir, acompañar, en esas producciones, el continuo proceso de elaboración de los contenidos de la psiquis. (*)

(*) Extraído de catálogo de la muestra Imágenes del Inconciente realizada en Fundación Proa, en el año 2001,  Buenos Aires, República Argentina. 

       fotoidimagen9DoRosario0.jpg (73255 bytes)                    fotoidimagen13fotoPertuis1.jpg (51319 bytes)

ARTHUR DO ROSARIO                           FERNANDO DINIZ                            CARLOS PERTUIS

          Salvo la foto de la fachada de Fundación Proa, todas las fotografías presentadas aquí corresponden a ©Andrés Manrique 

IMAGENES( desde arriba hacia abajo): 1: Fachada de Fundación Proa, en la ciudad de Buenos Aires, donde se realizó la muestra Imágenes del Inconciente; 2: Fernando Diniz, creador fabuloso, hacedor de más de 30.000 obras; 3: Pintura de Fernando Diniz; 4: Pintura geométrica de Pertuis; 5: Estrella de F.Diniz; 6: Manto de Arthur Bispo do Rosario; 7: el Manto de Bispo do Rosario reflejado en un espejo situado debajo de la prenda; 8: Espiral diniziana; 9: Otra obra geométrica de Pertuis; 10: Mural de pinturas de F.Diniz; 11: Tapete de Diniz, en perspectiva;  12: ¨Catarsis¨ de F. Diniz; 13: Cabeza mágica de Pertuis; 14: Mural de obras de Pertuis; (abajo, de izquierda a derecha) 15: Arthur Do Rosario; 16: El pincel de F.Dinz en el momento de la creación, 17: Pertuis, creador de más de  21.500 obras.  

Para más información sobre la exposición Imagénes del inconciente en Buenos Aires, recomendamos visitar la página de la Fundación Proa en su item exhibiciones:      www.proa.org.ar  

 

 

                                                 ©  Temakel. Por Esteban Ierardo