Inicio Temakel    Literatura Cine Música Pintura Teatro Mapa del sitio Contacto

 

 

 

  

    MAGIAS CAMPESTRES DE MOLINA CAMPOS 

 

                                

     Molina Campos: gracias a él, la llanura pampeana argentina mana aún imágenes de encanto y fantasía. Pictóricos ejercicios de magia campestres nacidos de los dedos creadores del gran y singular artista argentino. Molina Campos nació en Buenos Aires el 21 de agosto de 1891; murió en la misma ciudad el 16 de noviembre de 1959. Fue profesor de dibujo en el colegio nacional Nicolás Avellaneda de Buenos Aires, entre los años 1926 y 1948. Walt Disney lo contrató en 1941 como supervisor de películas de dibujos animados (abajo izquierda, foto de Disney junto a Molina Campos). En sus obras se manifiestan imágenes del campo argentino y la vida de gauchos y paisanos, género que cultivó en el terreno de la pintura, el dibujo, la ilustración y la caricatura. Sus trabajos han sido expuestos en París, Nueva York y Los Angeles. Ilustró el Fausto de Estanislao del Campo. Su primera muestra individual la efectuó en 1926, en la Sociedad Rural de Palermo, inaugurada por el presidente Alvear. Dejó en sus obras una visión novedosa del campo argentino y de sus paisanos, un poco caricaturesca y otro poco melancólica, pero de un realismo y de una autenticidad indudables. Fue periodista, pronunció conferencias, publicó cuentos, escribió críticas artísticas y colaboró en revistas y diarios. En 1950 obtuvo el premio "Clarín" en el Salón Anual de Dibujantes. Su obra suscita una añorada edad de oro cuyo protagonista pudo haber sido el paisaje de la llanura verde e ingenua. Molina Campos se entronca con una tradición muy fuerte de obras documentales -iconografías- realizadas en el siglo XIX, que definieron visualmente la identidad argentina. Tal es el caso de las obras de Prilidiano Pueyrredón, que constituyen un fino documento pictórico de la vida en el campo, las tareas, la vestimenta, las costumbres sociales. En esta línea se inscribe la obra de Molina Campos, pero desde una mirada de humor, de bonhomía, de gracia, también de despedida.

   En 1930 Alpargatas le encargó 12 obras para ilustrar el almanaque del año siguiente (ver abajo, en galería de imágenes, tercera imagen a la izquierda en primera hilera). En cada una de ellas Molina Campos representó la actividad campesina principal correspondiente a cada mes: las fiestas del año nuevo, el carnaval, etc. Ante el gran suceso continuó realizándolos desde 1931 hasta 1936 y entre 1940 y 1945. En estos 12 años, cerca de 18 millones de litografías con sus obras se distribuyeron por la Argentina y países vecinos y se convirtió en la primera pinacoteca popular del arte argentino. Entre 1934 y 1936 los almanaques incluyeron textos, escritos por el propio Florencio, en los cuales narraba las historias de su personaje Tileforo Areco, respetando la forma en que hablaban sus queridos paisanos. En 1935 la historia se centra en el casamiento de Tileforo. La lámina del mes de abril es una de las más emblemáticas de la serie, se titula "Mirá lo pacarito, nena" y muestra al fotográfo italiano del pueblo retratando a los recién casados.  Sus textos causaron tanto suceso que también fue contratado para contar sus historias en la radio.

   Los "paisanos" de Florencio son hombres candorosos, buenos, puros, transparentes y que quizás desde sus cuadros nos miran a nosotros, aquellos que los contemplamos y que somos hombres de ciudad, con cierta mirada burlona.
  La extraordinaria difusión que hoy tiene la obra de Molina Campos (arriba a la izquierda, el artista en un momento de trabajo) ha sido posible gracias a la tarea de la Fundación Molina Campos, que atesora un centenar de sus obras en un estupendo museo en Moreno, en las afueras de Buenos Aires, también al fervor y la pasión que han puesto, Elvirita, su compañera de toda una vida y que nos dejara hace dos años; y a la tarea que cumple Pelusa, su única hija y heredera.

     Ahora en Temakel, nos acercaremos al mágico dibujante de la llanura y el gaucho mediante una selección de sus obras que reflejan diversos matices de su creación. Primero presentamos tres naipes ilustrados por Molina Campos y luego, abajo, doce resplandores del mágico artista de la Pampa Argentina.  

E.I

                                                           

                     Todas las imágenes pueden ser ampliadas mediante un clic

         fotomcamposahtiempos.jpg (26357 bytes)         fotomcamposalamodadeospampas.jpg (9334 bytes)         fotomcamposalmanaques.jpg (57059 bytes)
       fotomcamposcaballos.jpg (24658 bytes)        fotomcamposchinita.jpg (21009 bytes)       

      fotomcamposgaucho.jpg (14208 bytes)

   

       fotomcamposjuntorio.jpg (24873 bytes)

 

        fotomcampostierrapurpurea.jpg (31882 bytes)        fotomcsamposentrevero.jpg (12717 bytes)
      fotomcamposcaminopesado.jpg (15802 bytes)         lfotomcamposamensajeria.jpg (11512 bytes)        fotomcamposmandinga.jpg (9078 bytes)   

     Obras en Galería, de derecha a izquierda, primera fila: 1: Ah tiempos; 2: A la moda de los campos; 3: Famoso almanaque realizado por Molina campos para Alpargatas; Segunda fila: 4: Caballos; 5: Chinita; 6: Gaucho; Tercera fila: 7: Junto al río; 8: Famosa ilustración realizado por MC para La tierra purpúrea, novela del gran escritor Guillermo Enrique Hudson; 9: Entrevero; Cuarta fila: 10: Paisaje pampeano: camino pesado; 11: Mensajería; 12: Diablo con guitarra.

                                    

 

 

                                                                 

©  Temakel. Por Esteban Ierardo