Inicio Temakel  Volver indice simbolismo animal Mapa del sitio

 

 

 

   

  EL REGRESO DEL EXTINGUIDO TIGRE DE TASMANIA

                                                                                                                  Por Valeria Román

 

 

  Un ejemplar de Tigre de Tasmania embalsamado en Sidney

 

   Si bien era una pariente del canguro, este particular animal se parecía más a un perro de noventa centímetros de largo. Andaba de noche dando algunos saltitos y, de día, dormía en cuevas y refugios de Australia y de su estado isleño, Tasmania. Pero no pudo llegar con vida a este siglo: el último ejemplar vivo de tigre de tasmania desapareció en 1936. Ahora, se dio el primer paso exitoso para "resucitarlo".

 Investigadores de la Unidad de biología evolutiva del Museo Australiano de Sidney consiguieron replicar genes del tigre de Tasmania, por medio de la técnica de ingeniería genética como reacción en cadena de la polimerasa. Esto significa que están muy cerca de usar material genético para llegar a clonarlo y así devolverle la vida a esta especie, cuyo nombre común también era tilacino.

  El intento del equipo científico empezó en 1999, cuando se pudo extraer una muestra de una cría de tigre de tasmania, que había sido preservada en etanol. Este año, se agregaron más muestras de tejido de otros dos especimenes conservados.

  Ahora, los investigadores, tomaron esas muestras y replicaron el material genético. Y la prueba demostró que los fragmentos del ADN se han mantenido intactos y que realmente son de un tigre de Tasmania.

  "Esta técnica fue un oasis extremadamente crítico para producir suficientes cantidades de ADN del tigre de Tasmania y para continuar con la investigación y las buenas noticias en las próximas etapas", señalaron en un comunicado. El próximo paso será generar más copias de los genes para construir cromosomas sintéticos.

  Todo sea por reanimar a un marsupial extraño: según el especialista argentino Eduardo Esparrach, el tigre de Tasmania fue el único marsupial carnívoro. Algo que hizo que los pobladores de Australia y Tasmania lo despreciaran: se alimentaban de sus ganados, de las ovejas y los corderos. Esto hizo que los pobladores emprendieron una caza feroz sobre la especie (primero fue en los bosques de Australia y después en la isla de Tasmania). Además, otros animales carvínoros competían con el tigre. Estas fueron las causas de su extinción.

  Mike Archer, el director del proyecto científico, cree que la intención del devolverle la vida al tigre de Tasmania-que pesaba unos 30 kilos y tenía un cola de 50 centímetros de largo- se explica en tres razones. La primera es que se focaliza en un animal que se extinguió recientemente. Otra es que los pobladores de esa zona lo "exterminaron inmoralmente". Y la tercera razón es que ahora hay tecnología disponible como para llegar a la meta final. Aunque los tiempos del proyecto son extensos. Archer y su equipo predicen que recién dentro de ocho años el primer clon de tigre de Tasmania vería la luz.

  Pero, ¿se justifica hacer tanto esfuerzo científico? El mismo museo que lleva adelante el proyecto está haciendo un encuesta online sobre si debe hacerlo o no. Sin embargo, pueden aparecer reparos. "No desmerezco la idea -dijo Claudio Bertonatti, de la Fundación Vida Silvestre Argentina-, pero tendrían que preguntarse si vale la pena resucitar esta especie cuando sus habitas naturales, por descuido humano, se desmoronan". (*)

 

(*) Fuente: Valeria Román, "El regreso del tigre de Tasmania", artículo publicado en Diario Clarín, Buenos Aires, miércoles 29 de mayo de 2002.

 

 

   ©  Temakel. Por Esteban Ierardo