Inicio Temakel   Volver textos filosofías   Volver textos de filósofos Contacto Mapa del sitio

   

 

 

 

 

ENTENDER A KANT A PESAR DE SÍ MISMO

    Por Eduardo Shore

 

 Temas abordados aquí:
* El estilo adoptado por Kant en la Crítica.
* Un presupuesto fundamental aunque implícito en su descripción de la experiencia
* Inconsecuente aplicación del concepto de incognoscibilidad de las cosas en sí
* Las críticas de sus contemporáneas.

 * La denominada por Allison "interpretacion convencional" (1)
* Insuficiencia de una interpretación sin valoración de lo interpretado.

    La posición gnoseológica de la Crítica no fué en absoluto comprendida por sus contemporáneos. Escuchemos a Fichte:
  " ...entre sus numerosos seguidores no ha habido ni uno solo que se haya percatado de lo que él propiamente ha dicho" (2).
   Esta incomprensión se ha en general mantenido hasta llegar a nuestra época actual en la que recien se ha comenzado , como dice Popper , "a poner las cosas en su lugar".
    Kant dió a la concepción que acabo de esbozar el nombre feo y doblemente engañoso de "idealismo trascendental". Pronto lamentó esta elección , pues hizo pensar que él era un idealista , en el sentido de que negaba la realidad de las cosas físicas y consideraba a los objetos físicos como meras ideas. Kant se apresuró a explicar que él sólo había negado que el espacio y el tiempo fueran empíricos y reales, en el sentido en el que son empíricos y reales los objetos y los sucesos físicos . Pero protestó en vano . Su estilo difícil selló su destino : fué reverenciado como padre del idealismo alemán . Kant siempre insistió que las cosas físicas del espacio y el tiempo son reales . . . Estimulado por Hume , Kant escribió su Crítica con el fin de establecer que los límites de la experiencia sensorial son los límites de todo razonamiento sólido acerca del mundo (3).
   No deja de resultar extraña una tan difundida incomprensión, tratándose de un autor que vivió en una época tan cercana a la nuestra, a diferencia por ejemplo de Aristóteles, cuya correcta interpretación se ve dificultada por la relativa ignorancia de cómo pensaban realmente los griegos de ese tiempo .

   En las críticas que le hicieron sus contemporáneos (4), se interpreta el idealismo trascendental como un verdadero idealismo, como por ejemplo el de Berkeley. Según la propia definición de Kant, idealista es el que niega la existencia de las cosas o por lo menos considera dudosa esta existencia. Kant contesta a sus críticos refutando esta acusación de idealismo y en los Prolegómenos, obra que escribió para hacer mas comprensible su teoría. dice con todas las letras que él no es un idealista, agregando que sólo los que no entendieron en absoluto lo que dice la Crítica pudieron atribuirle el calificativo de idealista.
   Pese a que en los Prolegómenos pretendió exponer de manera mas clara y accesible los temas centrales de la Crítica , las nuevas ambiguedades en que incurre en su deseo de escribir con una mayor claridad, hicieron que pese a todos sus intentos nadie entendiera su doctrina .
  Si desechamos la absurda hipótesis de suponer que Kant era el único filósofo de su tiempo , dotado de la capacidad mental exigida para la comprensión de su obra, tenemos que concluir que el idealismo trascendental, si bien estaba perfectamente armado en la cabeza de su autor, para decirlo empleó un estilo tan confuso que hizo que se entendiera algo completamente diferente de lo él mismo pensaba.
   De acuerdo a lo expuesto, la consideración del retorcido y embrollado estilo de la Crítica , capaz de hacer incomprensible lo que un buen escritor hubiera dicho con toda claridad , debe estar siempre presente en una interpretación de la Crítica , que al despojarla de incoherencias y ambiguedades cumpla con la función de mostrar cómo esta obra , considerada una de las cumbres de la filosofía , siga teniendo vigencia.
  La tarea de ofrecer una tal interpretación es la que llevo a cabo en este libro , por lo que tomando en cuenta el caracter introductorio de esta sección , me limito a continuación a desentrañar los equívocos y contradicciones en que se incurren en la conocida concepción según la cual , en las cosas en sí se encuentran las fuentes de las representaciones en el sujeto denominadas indistintamente , objetos empíricos, objetos como Erscheinungen (apariencias) o simplemente "apariencias". 
   Brevemente , voy a analizar la interpretación que sostiene que "las cosas en sí son las que afectan el sujeto "
Pese a que considero incorrecta esta interpretación , surge no obstante como una consecuencia de la descripción de la experiencia , que encontramos en la "Introducción" . es decir en el comienzo mismo de la Critica
   ¿Cómo se despertaría para la acción nuestra facultad de conocimiento, si no fuera por los objetos , que al afectar nuestros sentidos , ya por sí mismo producen representaciones , ya por otra parte ponen en movimiento nuestro entendimiento para que compare estas representaciones y combinándolas o separándolas elaboren la materia bruta de las impresiones sensibles , en un conocimiento de objetos que llamamos experiencia ?

   La experiencia kantiana puede entenderse como la percepción en psicología , pero entre ambas concepciones hay una diferencia fundamental , que en la percepción se dice explícitamente que dirigimos nuestra atención a un cierto estado de cosas , en tanto que en la descripción de la experiencia no se dice cuál es la entidad en la que tienen su origen esos misteriosos objetos que afectan nuestros sentidos .
   Más adelante , la "Estética trascendental" hace referencia a objetos espacialmente representados , pero no se dice en absoluto que esos objetos son representaciones de las cosas , puesto que las cosas , las reales del SC (sentido común) , no se las menciona en la definición de experiencia .
   Al no decirse explícitamente que la experiencia es conocimiento de las cosas, queda instaurada la duda de cuál es la entidad que afecta la receptividad, pero como la razón no puede aceptar una afección sin un algo afectante , si no se habla de las cosas, lo único que queda son las cosas en sí , reiteradamente mencionadas en el texto de la Crítica.
  La interpretación habitual explica entonces la experiencia , agregando que las cosas en sí son las que afectan la receptividad . A este respecto caben dos preguntas :
(1) ¿ Kant no menciona las cosas porque niega su existencia o aún admitiéndola considera que no son ellas las que afectan la receptividad del sujeto ?

 (2) ¿Por qué no es correcto sostener que las cosas en sí afectan el sujeto?

  La existencia en general de las cosas , las que llamamos reales , las que en el lenguaje del sentido común decimos que existen en el espacio y perduran en el tiempo , es una premisa que tiene que aceptarse, sin que pueda darse una demostración y Kant no era tan ingenuo como para pretender darla. Por consiguiente en la Crítica , la premisa de esa existencia está implícitamente aceptada, pero lo que entonces debe explicarse es porqué no se las hace intervenir en la experiencia .
   Para explicar el proceder de Kant recurro nuevamente a Fichte:
    "Repara en tí mismo, aparta tu mirada de todo lo que te rodea y llévala a tu interior . Tal es el primer requerimiento que la filosofía hace a quién se inicia en ella . No interesa nada de cuanto está fuera de tí, sino que sólo interesas tú mismo".
    Este proceder es análogo al de la epoje, la reducción fenomenológica de Husserl, que consiste en poner las cosas entre paréntesis, admitiendo obviamente la existencia de estas cosas , pero ese poner entre paréntesis es una manera de decir que no se va a ocupar de ellas .
   Pues bien , lo mismo que Fichte y Husserl hace Kant , pero lamentablemente no lo dice , lo que dió origen a todos los malentendidos y acusaciones de idealismo .
   Parado a la puerta de entrada al sujeto, tendría que haber dicho: doy la espalda a las cosas y miro únicamente a la interioridad del sujeto, por consiguiente , no me pregunten después , ni sobre las cosas ni sobre el espacio, puesto que de lo único que me voy a ocupar es de los objetos en el sujeto, es decir de criaturas del género representatio  y de nuestra específica manera humana de representar espacialmente. A diferencia de Kant, Fichte enuncia con toda claridad cuales son las dos opciones y a continuación del texto que transcribo , nos comunica cuál es aquella por la que se inclina, esto es, por la que denomina "idealista":
    "Pero el filósofo puede hacer abstracción, esto es, separar mediante la libertad del pensamiento lo que en la experiencia se da unido"(6).
  En la experiencia se halla inseparablemente unidas la cosa - aquello que al parecer se halla determinado independientemente de nuestra libertad - y la inteligencia que es lo que debe conocer . El filósofo puede hacer abstracción de uno de ambos elementos . . . Si hace abstracción de la cosa , queda como fundamento explicativo de la experiencia con una inteligencia en sí , o sea , abstraída de su relación con esta experiencia . . . hacer lo primero se llama "idealismo".
   En los Prolegómenos y respondiendo a la crítica que le hicieran Garve y Feder (7), refuta la acusación de idealismo diciendo: "las representaciones resultan del influjo de las cosas sobre nosotros ". Esas representaciones en la experiencia, son los objetos como apariencias (Erscheinungen), es decir en cada caso, el objeto conocido en esa experiencia.
   Es conveniente detenerse en el análisis de todo el párrafo, porque está expuesto con toda claridad el pensamiento de Kant, esta vez libre de ambigüedades, proceder que lamentablemente no adopta en los textos siguientes.
El párrafo completo dice así :
   "Las cosas nos son dadas como objetos de nuestros sentidos , objetos situados fuera de nosotros ; pero de lo que puedan ser en sí mismas nada sabemos , sino que conocemos solamente sus apariencias (Erscheinungen), esto es , las representaciones que producen en nosotros al afectar nuestros sentidos"(8) .
   "Las cosas nos son dadas como objetos de nuestros sentidos" = los datos que recibimos de las cosas son los que nuestros sentidos nos permiten recibir , de allí que las cosas tal como se me aparecen , obviamente en la conciencia , son entonces las cosas para mí .
   "objetos situados fuera de nosotros" = fuera de nosotros tiene el sentido de pertenencia al sentido externo , en el sujeto pero fuera de la conciencia . No debe olvidarse que toda relación espacial tiene su asiento en la intuición externa cuya forma es el espacio , por lo tanto algo en el sujeto y nada fuera de él .
  "lo que puedan ser en sí mismas": "en sí" tiene el significado de independencia del sujeto , aunque esta independencia debería extenderse al entorno de la cosa , puesto que si bien puede eliminarse el sujeto , al estar una cosa en conexión con su medio , su ser continuaría siendo en relación a las condiciones del medio .
  La condición de "en sí" puede aplicarse tanto al existir como al ser . Que las cosas existen en sí , lo único que quiere decir , es que su existencia no depende del sujeto.
Las cosas , de las que admitimos una existencia en sí , al ser enfrentadas por el sujeto , son aprehendidas como "cosas para mí" .
   Al ser en sí podemos oponerle un "ser en otro", en este caso "ser en el sujeto". De lo único que podemos hablar es del ser de una cosa en el sujeto , puesto que nuestra captación de las cosas resulta de la combinación de algo de esas cosas con nuestra constitución receptiva sensible .
   La misma cosa , de la que afirmamos su existencia en sí , es siempre cosa para mí, pero no obstante , por un procedimiento puramente mental puedo preguntar como sería esa cosa que al aprehenderla es siempre cosa para mí . como sería si hago abstracción de las condiciones sensibles de mi receptividad .
   Como la vía sensible en el IT (idealismo trascendental) es la única vía por la que nos pueden ser dados objetos y en consecuencia conocerlos , si en ese proceder mental hacemos abstracción de la sensibilidad , privamos a esa cosa de la posibilidad de afectar en esa situación al sujeto . Al no poder afectar la receptividad , se torna incognoscible puesto que no podemos tener de ella representaciones , es decir un objeto como apariencia que corresponda a esa cosa considerada en sí .
   En relación al tema del espacio como forma de la intuición externa , si la única vía de acceso a la intuición en el sujeto es la que se inicia con la afección y continúa con la sensación , las cosas consideradas en su ser en sí al impedirlas de afectar la receptividad no tienen entonces acceso a la intuición externa y no pueden entonces adquirir forma espacial . Por eso dice Kant que "nada de lo que pertenezca a las cosas en sí lo encontraremos en la representación del espacio" , tema que desarrollo en detalle en las secciones de este libro dedicadas al espacio .
En distintos lugares de los Prolegómenos encontramos expuesta sin ambiguedad alguna la posición gnoseológica de Kant. Me limito a citar:
   "Naturaleza es la existencia de las cosas , en tanto esta existencia está determinada por leyes universales . Si naturaleza significase la existencia de cosas en sí mismas no podríamos conocerla nunca , ni a priori ni a posteriori".
   Es evidente que siguiendo su propósito de refutar la acusación de idealismo , se pasa de la definición en la Crítica de naturaleza como el conjunto de todas las apariencias (Erscheinungen) , a una definición más aceptable para el común de los lectores , en la que el término apariencia ha sido sustituido por el de cosa .
  Las cosas en sí mismas no podemos conocerlas a posteriori , porque al no poder afectar el sujeto , no producen como efecto de esta afección la sensación , que en la posición del IT es la que proporcionará la materia para el objeto . Y no podemos conocerlas a priori , porque si prescindimos de la vía sensible , quedaría únicamente una problemática vía que sería la intelectual desconectada de la sensibilidad , vía que Kant niega terminantemente , por lo menos para el sujeto humano.
   Por consiguiente en esta definición de naturaleza queda excluida la hipótesis de que las cosas en sí son las fuentes de la afección de la receptividad .
   Si Kant hubiera mantenido coherentemente en los Prolegómenos su decisión de considerar a las cosas como las fuentes de las apariencias en el sujeto , todos hubieran comprendido con claridad el idealismo trascendental kantiano. Pero lamentablemente en otros lugares del texto nos encontramos con redacciones muy ambiguas, como por ejemplo en
    "En efecto, si consideramos como es justo, los objetos de los sentidos como meras apariencias (Erscheinungen), por lo mismo admitimos al mismo tiempo , que en el fundamento de ellos yace una cosa en sí misma , aunque a ésta no las conozcamos tal como está constituída en sí misma , sino que conozcamos sólo su apariencia , esto es , el modo como nuestros sentidos son afectados por este algo desconocido".
   Creo que si Kant se hubiera referido a este algo desconocido, no como cosa en sí, sino como una cosa que existe en sí , refiriéndose a una existencia independiente del sujeto , la ambigüedad hubiera desaparecido y me atrevería a decir que esa fué en el fondo la intención de Kant , pero no obstante , pasó insensiblemente de cosa existente en sí a cosa en sí misma .
   Las consideraciones expuestas pueden resumirse exponiendo primero cual sería la interpretación correcta del IT y a continuación la que que sostiene que son las cosas en sí las que afectan el sujeto .
Interpretación correcta :
(1) las cosas , las reales del SC (sentido común) influyen sobre el sujeto afectándolo
(2) en esa afección tienen su origen las representaciones que nos muestran como las cosas se nos aparecen;
(3) conocemos las cosas mediante esas representaciones;
(4) las cosas son para nosotros lo que sus representaciones nos muestran , porque al actuar sobre ellas no salimos del marco de nuestra constitución sensible;
(5) si hacemos abstracción de nuestra constitución subjetiva sensible, esas mismas cosas pero tal como serían en sí mismas , se tornan en algo incognoscible para nosotros.
(6) los noumena , considerados como cosas en sí (9), Dios y el alma entre ellos , no pueden por su esencia afectarnos, lo que impide que el sujeto los conozca.

Interpretación convencional:
(1) se admite, aunque implícitamente la existencia de las cosas.
(2) no se dice que en la experiencia las representaciones (Erscheinungen) son representaciones de esas cosas.
(3) se afirma continuamente que las apariencias (Erscheinungen) son meras representaciones que existen en el sujeto , pero que fuera de él son nada .
(4) si la experiencia es conocimiento del objeto como apariencia, no lo es entonces de las cosas, lo que implica una posición escéptica.
(5) en la experiencia las cosas en sí son las que afectan el sujeto.
(6) se caracterizan las cosas en sí por su imposibilidad de afectar el sujeto y no obstante se las considera como las fuentes de las apariencias.
   Si primero se dice que las cosas en sí no pueden afectar el sujeto, pues de hacerlo las conoceríamos y después se dice que son las que lo afectan, la contradicción es inocultable .
   Nicolai Hartmann señala esta contradicción en referencia a Reinhold: "En el concepto de una cosa en sí existente y que condiciona materialmente la representación, Reinhold no descubre contradicción alguna" (10).
  Deseo terminar esta sección con dos citas de Hartmann de la misma obra:
    "La inescrupulosidad con que Reinhold redujo todo a la misma horma, a saber, el dualismo de materia y forma y ante todo la portentosa simplicidad con que estableció la cosa en sí como lo que afecta - en brusca oposición con la circunspección crítica con la que Kant la dejó flotar en su multivocidad - no podían dejar de provocar la contradicción por parte de aquellos que encararon con seriedad los problemas de la Crítica"(11).

  Estas tesis no pueden coexistir juntas. Es palmaria la contradicción inherente a ellas: la misma teoría que impide que el conocimiento infiera la cosa en sí , se constituye precisamente sobre esta inferencia junto con su elemento material . Si las cosas en sí son incognoscibles no se puede saber si son o no son causa del conocimiento. Mas si son cognoscibles se reduce a la nada el resultado de la Crítica y se abre nuevas puertas a la vieja metafísica (12). (*) 

(*) Fuente: Eduardo Shore, "Entender a Kant a pesar de sí mismo", en Entender a Kant. La cosa en sí en la Crítica de la Razón Pura, Buenos Aires, Editorial Biblos, 2001, pp. 22-29.

Citas:

(1) H.E. Allison,ob.cit., p.30

(2) J.G. Fichte, Introducciones a la doctrina de la ciencia, Madrid, Tecnos, 1987, p.3

(3) K.R. Popper, El desarrollo del conocimiento científico, Buenos Aires, Paidós, 1979, p.120.

(4) Véanse al final de estas líreas las crítica de Garve y Feder.

(5) J.Fichte,ob.cit.,p.7.

(6) Idem,p.10.

(7) El 19 de enero de 1782 apareció anónimamente en el periódico Gottinger gelehrte Anzeizen.

(8) I.Kant, Prolegómenos, Buenos Aires, Charcas, 1984.

(9) Véase Prolegómenos, sección 32. 

(10) N. Hartmann, La filosofía del idealismo alemán, Buenos Aires, Sudamericana, 1960, p.24.

(11) Idem, p.30.

(12) Idem,p.33.

 

 

 

   ©  Temakel. Por Esteban Ierardo