Reflejos del lago Walden durante la primavera. Este espejo líquido fue visitado frecuentemente por  Henry David Thoreau durante su vida en los bosques. Respecto a este lago, el gran solitario escritor escribió: "En un día semejante, de septiembre y octubre, el Walden es un espejo perfecto de la floresta, rodeado de piedras preciosas, a mis ojos las más bellas. Nada tan hermoso, tan puro y, al mismo tiempo, tan grande, como un lago que yace sobre la superficie de la tierra. Agua celeste. No necesita cerco. Las naciones vienen y se van sin mancharlo. Es un espejo que ninguna piedra puede quebrar, cuyo mercurio nunca se gastará, y cuyo marco dorado la Naturaleza repara constantemente..." (Foto Amy Belding Brown).

 

  Walden o la mística del bosque